Praia do Forte, Imbassaí e Itacimirim

12 Marzo 2008 Tony Publicado en destinos: Bahía, rincón del viajero 2 comentarios »

El Rincón del viajero da la bienvenida hoy a nuestro amigo Ariel, de Buenos Aires, que estuvo recorriendo la costa norte del estado de Bahía y nos ha mandado sus impresiones en un excelente texto lleno además de informaciones prácticas. ¡Gracias, Ariel! Si quieres compartir datos de tu viaje con otros viajeros, escríbeme a la dirección de correo que aparece en la página de contacto del blog.

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COSTA DOS COQUEIROS

Mucha vegetación, extensas y bien preservadas playas, miles de cocoteros, una brisa agradable y un mar cálido y cambiante es lo que tiene para ofrecer el litoral norte del estado de Bahía. El siguiente texto corresponde a un viaje realizado a mediados de febrero a la zona conocida como Costa dos Coqueiros, con paradas en Praia do Forte, Imbassaí e Itacimirim.

PRAIA DO FORTE

Es, sin dudas, el principal destino del litoral norte bahiano y el punto de partida de la llamada Linha Verde, que corre paralela a la costa, aunque a varios kilómetros de distancia. Al llegar, generalmente en bus (R$ 7 desde el aeropuerto, a 50 kilómetros) o taxi (R$ 120, luego de que nos pidieran R$ 175 y R$ 150) lo primero que verán es la llamada Alameda do Sol, o avenida ACM. Allí se ubican, a lo largo de unas 8 o 9 cuadras, los principales comercios, restaurantes, bares, servicios y algunas de las posadas. Se trata de una peatonal muy bien cuidada, con mucha vegetación –que se agradece mucho a la siesta, cuando el sol pega duro-, que desemboca en una plaza junto a la iglesia local, la playa y una feria de artesanías.

El lugar es, sencillamente, encantador. A pesar de los cambios que sufrió con el tiempo –de ser una villa de pescadores a tener unas cuantas tiendas de joyas y restaurantes de cocina internacional-, sigue manteniendo un aire local. Se nota, por sobre todo, el esfuerzo en buscar un crecimiento organizado, lo más ecológico y armonioso posible. Así, el centro de la villa es limpio, cuidado, y en él se cruzan decenas de turistas con niños locales que juegan sin temores, como si la peatonal fuese un patio más de sus casas. Da gusto recorrerla una y otra vez, descubriendo cosas nuevas cada vez, mientras nos esquivan los bicitaxis que unen los extremos de la villa.

CLIMA: los que llegan desde Argentina o el sur del continente tendrán que adaptarse a una jornada “corta”, con un Sol que sale cerca de las 5 y que nos deja una noche cerrada minutos después de las 18, unas tres horas antes que hoy en día en Buenos Aires. Así, se impone ir temprano a la playa, para aprovechar al máximo. De todas formas, alcanza: ya a eso de las tres de la tarde uno busca refugio lejos de la arena y ruega para que el Sol deje de castigar. La brisa que llega en forma suave y constante desde el mar ayuda, y mucho. Lluvias: enero y febrero son buenos meses, con muy pocas precipitaciones (en nuestro caso, solo una tarde de lluvia sobre 13 jornadas completas).

HOSPEDAJE: una habitación doble en una posada bien ubicada –a mediados de febrero, todavía temporada alta- se puede conseguir por unos R$ 60 (sencilla, con desayuno, ventilador de techo y cable con unos pocos canales), pero el promedio está en la franja de los R$ 80-100 por noche. Nos alojamos en la simple, limpia y tranquila Pousada Bellas Artes por R$ 70, con tarifa reducida por estadía prolongada (normal, R$ 80). Si bien hay varias sobre la ACM, es recomendable ir a aquellas ubicadas en calles cercanas (Rua da Aurora, o Alameda da Lua), para escapar del ruido, pero sin dejar de estar en el centro (igual, mientras estén en la villa, estarán cerca de todo). Cuidado con las que quedan al principio de la peatonal, cerca del parador de taxis y del Bar de Souza (que concentra la música en vivo y la diversión durante las noches): pueden llegar a lamentarlo a la hora de dormir.

COMIDAS: sin dudas, uno de los puntos fuertes. Una veintena de restaurantes ofrecen platos de comida local e internacional, con precios para todos los bolsillos. En promedio, una cena para dos, con una cerveza o dos refrigerantes (bebidas gaseosas), cuesta unos R$ 40-50, con tasa de servicio incluida. Para cenar por menos: Manía de Comer (pizzas, todas, R$ 25; crepes desde R$ 9); o Bariloche, con excelentes hamburguesas (desde R$ 4) y una inmejorable ensalada homónima (R$ 16). Almuerzos al paso: Olivera delicatessen, a metros de la Praça dos Artistas, con sándwiches y salgados por R$ 1,50. Muchos lugares tienen música en vivo, con sonidos que luego llegan hasta la cuenta: en general, unos R$ 5 más (como en Bambú, con muy buena cocina). Los platos locales, como las famosas moquecas, son algo más caros, difícilmente por debajo de los R$ 45 para dos, lo que eleva el precio de una cena a R$ 60-65.

PLAYAS: con fuerte presencia de piedras, su uso se mueve de acuerdo a las mareas. Con la baja, aparecen las llamadas “piscinas naturales”, en las que se puede tomar un baño relajado. Para esto, es recomendable la llamada Praia do Lord, a unos mil metros a la izquierda del faro.

Para los que quieran hacer snorkel es altamente recomendable seguir unos 600 metros más hasta la famosa Papa Gente, con profundidades de hasta 5 metros. Es importante ir cuando la marea está realmente baja (si no consiguen la tabla, es cuando vean las olas rompiendo a unos 200 metros o más de la costa) y llevar (o alquilar, a R$ 10) snorkel con máscara. También se alquilan patas de rana a R$ 5 el par. Es realmente un placer nadar en el lugar, donde fácilmente se ven peces coloridos, erizos, langostas y corales que, como todos sabemos, no hay que tocar ni pisar. Por otra parte, los locales recomiendan nadar siempre pegados a los bordes de la “piscina” y no por el centro, ya que –afirman- hay corrientes internas que pueden ser peligrosas. Además, ante cualquier inconveniente, esto nos permitirá afirmarnos en las piedras y salir. Los que buscan hacer surf y bodyboard tendrán que ir a otras playas o meterse muchos metros mar adentro para poder tomar alguna ola medianamente digna.

En tanto, caminando en sentido sur, se puede llegar hasta la playa del Eco Resort. Aunque no tiene servicios –son todos para huéspedes y están fuera de la franja de arena-, vale la pena la caminata para bañarse en sus aguas tranquilas y en un fondo con pocas piedras.

En cuanto a los servicios, una diferencia con las playas del sur de Brasil (Florianópolis, Bombinhas) es que hay paradores organizados (barracas) y otros no tanto donde uno puede usar reposeras, sombrillas y cadeiras sin tener que pagar por ellas: basta con apenas consumir algo (lata de Coca-Cola, R$ 2; agua de coco, R$ 2; cerveza, R$ 3,50). Sin dudas, algo muy bueno para los que estamos acostumbrados a que nos cobren por todo en la playa.

IMBASSAÍ

Completamente distinta de Praia do Forte, pero no por ello menos agradable. Se trata de una pequeña villa ubicada a unos 10 kilómetros de Praia do Forte, en sentido norte. Se puede llegar con los buses Linha Verde (a R$ 1,90 por tramo, generalmente cada media hora) o en las vans que hacen el mismo trayecto (R$ 2). Casi todos los servicios los dejarán en la ruta, por lo que hay que caminar unos 10-15 minutos hasta llegar a la costa. Si quieren ir en taxi deberán pagar no menos de R$ 40-50.

El panorama en Imbassaí es bien diferente. Menos desarrollo, un verde mucho más salvaje, sagüis (pequeños monos típicos de la zona) saltando entre árboles y cables de electricidad, un río oscuro y de aguas cálidas que desemboca en el mar, que aquí tiene más oleaje y pocas piedras… En fin, un ambiente mucho más virgen, más popular y menos sofisticado que su vecina la del fuerte.

En la playa principal, a la que se llega tras cruzar un puente y una breve caminata, cada barraca ofrece servicios tanto de cara al mar como al río. Así, uno puede pasar un rato ubicado en una mesa con vista a las olas, tomar algo, y luego –ya con ganas de buscar reparo del viento y del sol- mover las cosas hasta una mesa con vista el río (preferido de los locales), comer algo ahí, y pagar todo en la misma cuenta. Los precios son similares a los de Praia do Forte. También se puede alquilar un kayak (R$ 8 la media hora) para recorrer las aguas.

En nuestra opinión, el lugar es bellísimo y vale la pena visitarlo más de una vez. Pero no lo podríamos tomar como lugar de estadía para más de dos días. La oferta de restaurantes, bares y comercios existe, pero es escasa. Y teniendo en cuenta que aquí la noche llega muy pronto –para nuestros relojes sureños-, se agradece largamente el menú nocturno ofrecido por Praia do Forte (tiendas, heladerías, música en vivo, etc.). Otro factor a tener en cuenta es el transporte: una vez que cae el Sol, comienza a escasear, sino a desaparecer, por lo que es más difícil llegar o salir de Imbassaí que de su vecina. De todas formas, depende de cada uno, y de si tienen o no auto.

ITACIMIRIM

Junto con Guarajuba, es otro de los puntos fuertes del litoral norte. En nuestro caso, llegamos hasta la Praia da Espera, que concentra buenos servicios frente a una pequeña bahía. A la izquierda, las olas son más aptas para surfear, mientras que a la derecha, con la marea baja, se forman piscinas naturales. Al fondo, se mantiene la constante: playas casi desiertas y cientos de cocoteros.

Una cuestión que vale la pena destacar es el acceso al lugar. Al igual que otras playas de la zona, los buses nos dejan en la ruta (BA-099, aquí Estrada do Coco) y el mar queda a un par de kilómetros, por lo que hay que tomar otro medio de transporte.

En el caso de Itacimirim, donde nos deja el bus no hay taxis, por lo que hay que subirse a una moto-taxi. A la ida, todo bien: éramos dos, tomamos dos motos y viajamos uno detrás del otro (R$ 2,50 cada uno). Pero a la vuelta, la cosa se complicó: no pasan dos motos juntas ni por casualidad, por lo que no quedaba otra que separarse. Así, una misma moto llevó a uno hasta la ruta, lo dejó, y luego volvió a buscar al otro. No es algo grave, pero puede que a muchos no les guste (¿qué pasa si uno se cae o hay un accidente? ¿El que se queda se entera varias horas más tarde? ¿Cómo maneja el que se llevó a mi novia/o- amiga/o?) Esto puede suceder a la hora de visitar otras playas, no solo las de Itacimirim (es más, en la entrada a Guarajuba, un lugar de muchos condominios, no vimos ni taxis ni motos).

** EXCURSIONES/PASEOS **

SALVADOR: es necesario tomarse un día entero, salir temprano y regresar ya de tarde-noche. El precio del bus hasta la rodoviaria es de casi R$ 8. De allí hay que tomar otro (R$ 1,70) hasta el puerto, a metros del Mercado Modelo. La jornada les alcanzará para visitar el Mercado, tomar el Elevador Lacerda y recorrer la ciudad alta, el Pelourinho y alguna que otra iglesia o centro cultural. La excursión “Pelourinho by night” (los martes, cuando toca Olodum) desde Praia do Forte cuesta desde R$ 200, ya sean dos o cuatro personas. Nosotros encontramos a la ciudad relativamente tranquila –no nos sentimos inseguros- y con vendedores mucho menos “pesados” de lo que nos habían dicho. Basta un “no, obrigado”, seguro pero cordial, para que la oferta quede atrás.

CASTELO GARCIA D’AVILA: ubicado en las afueras de Praia do Forte, es la primera gran edificación portuguesa en Brasil. Las opciones para llegar a él son subir a un tupi (pequeña moto-taxi, con asientos atrás) o a un buggy. Esto les costará alrededor de R$ 40, con una hora de espera, más los R$ 6 de entrada por persona al lugar. La otra posibilidad es rentar bicicletas (desde R$ 5 la hora), pero el calor a cualquier hora y el camino de tierra en subida lo hacen poco aconsejable. A nosotros, nos gustó más el corto paseo en buggy que el lugar en sí. No se pierde mucho con ir, pero tampoco esperen demasiado si no son muy fanáticos de las ruinas históricas.

PROJETO TAMAR: sin dudas, una de las grandes cartas de presentación de Praia do Forte. Aunque había depositadas en él pocas expectativas, nos resultó una visita más que agradable. Las tortugas marinas -verlas nadar, respirar- son grandes y hermosas. También hay tiburones y peces locales, más un estanque con especies “para tocar” (estrellas de mar, caracoles, etc.). La entrada cuesta R$ 8 para adultos. Consejo: ir de tarde, a eso de las 16, y prestar atención en la entrada (antes de comprar el ticket) al letrero que avisa si habrá o no, cerca de las 17, apertura de los nidos y lanzamiento de los filhotes (tortuguitas) al mar.

OTROS PRECIOS: paseo de todo el día hasta Mangue Seco, no menos de R$ 400 (2-4 pax, incluye buggy y barco), casi imposible ir por cuenta propia. Paseos en buggy a la reserva de Sapiranga, o playas de la zona (Arembepe, Guarajuba, Barra do Jacuípe y otras), entre R$ 50 y R$ 75 por persona. Excursión a Sapiranga, en cuatriciclos, R$ 90 por vehículo (hasta dos personas). El Hostel de Praia do Forte ofrece un combo con 4 actividades por R$ 60.

** RECOMENDACIONES Y EXPERIENCIAS VARIAS **

A la hora de preparar nuestro viaje, como muchos, investigamos, miramos mapas, planificamos un día aquí, otro allí. Bien: una vez en Praia do Forte, la situación fue distinta. Playas que en el mapa aparecían a 20 kilómetros, a las que uno puede pensar que llega fácil con un bus, ya que la ruta se ve cerca, terminaron resultando muy difíciles de acceder (si no tienen, como nosotros, mucho dinero para desparramar en taxis o tours).

En bus, se puede llegar fácil a Imbassaí, Salvador y Arembepe. También a Porto Sauípe, pero las playas no son muy buenas y el pueblo tiene muy poco para ofrecer. El resto –como Itacimirim o Guarajuba- está a varios kilómetros de la ruta y, como ya dijimos, hay que tomar una moto, si conseguimos. Las de más al norte (Barra do Itariri, Sitio do Conde, Subauma, etc.) son casi inaccesibles por vía bus, o llevaría gran parte del día ir y volver, así estén a menos de cien kilómetros. Además, la información es muy escasa: en Praia do Forte, durante nuestra visita, ni siquiera funcionaba el centro turístico oficial.

Así, los que tengan un presupuesto moderado, con poco para gastar en taxis y buggies, tendrán que mentalizarse en quedarse más tiempo en Praia do Forte e Imbassaí. Además, el calor fuera de la brisa de la playa invita a moverse más bien poco. Un programa razonable podría ser –para aquellos que tengan alrededor de dos semanas disponibles- repartir la estadía entre Praia do Forte y Morro de Sao Paulo, al sur de Salvador. El viaje desde la primera a la segunda, o viceversa, les consumirá una jornada.

Buses: desde el aeropuerto de Salvador a Praia do Forte, los servicios parten a las 10.15, 13, 15, 17 y 19 horas. El primero en sentido contrario sale a las 9.30. El valor es R$ 7, demora cerca de 1.15hs y es una buena forma de ahorrarse R$ 200 (entre la ida y la vuelta). En todo caso, informarse bien, ya que la gran mayoría de los Linha Verde que llegan a la rodoviaria de Salvador no ingresan al aeropuerto.


Aventura amazónica

9 Enero 2008 Tony Publicado en destinos: Amazonia, destinos: Pará, rincón del viajero 2 comentarios »

Ya hemos hablado en este blog de Alter do Chão, un destino amazónico que supone una excelente alternativa a Manaos y sus alrededores (donde las excursiones son más caras y hay que estar siempre atento para no ser timado por la banda de pícaros que pululan por la ciudad y por los foros de Internet también, siempre al acecho del turista desinformado). Alter es más pequeño, ofrece un fácil acceso a la selva y, como comprobaréis inmediatamente, es una excelente puerta para la aventura.

Jordi, un amigo de este blog, leyó sobre Alter do Chão y decidió incluirlo en su viaje reciente por la región. Ahora a su vuelta nos cuenta el crucero de tres días que hizo por un afluente del Amazonas saliendo del mismo Alter. En su blog podéis acompañar su aventura con todo tipo de detalles, a partir de la entrada titulada Jordi en el Amazonas. Podréis ver también un buen puñado de fotos, con algunas instantáneas preciosas.

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JORDI DE CRUCERO POR EL AMAZONAS

En mi estancia reciente en Alter do Chão, acabé haciendo un crucero de tres días por un afluente del Amazonas. Me junté con dos israelitas y dos brasileños. Uno de los brasileños entró en contacto con el dueño de un barco, y después de regatear consiguió el viaje por unos 900 reales, que realmente es muy barato! Éramos 5 y salimos a unos R$180 los tres días, todos los demas precios que vio eran muchísimo más caros - aunque nada que se compare con los 500 o 600 reales que te piden en Manaos, ¡una barbaridad!-.

El precio incluía el transporte, el alojamiento (dormíamos colgados de hamacas en la cubierta del barco, por la noche pasamos un poco de frío), las excursiones, los guías y las comidas. Lo único que no estaba incluido eran las bebidas, que se pagaban aparte. La excursión consistía en subir navegando uno de los brazos del Amazonas, el río Arapiuns, e ir parando por playas impactantes, haciendo caminatas por la selva, ¡y con todo pagado!


Ampliar mapa

En un principio íbamos dos americanos, una belga, dos israelitas, dos brasileiros & me… Pero al final los 3 primeros se echaron atrás.. Dormimos la primera noche en el barco y al amanecer el barco zarpaba y moló porque cuando me desperté mi hamaca estaba balanceándose por el viento y la marea junto con todos los otros, gritando porque íbamos a caer en cualquier momento! jajaja. MOLÓ MUCHO! Y bueno tendríais que ver los desayunos que la tripulación nos ponía cada mañana.. Todo tipo de frutas tropicales, zumos, jamón, queso, huevos, tapioca.. mmmm ¡yo me harté de comer! Llegamos a una playa y después del desayuno un chapuzón en el río saltando desde el barco!! Y uno de los brasileños empieza a nadar hacia la zona más profunda del río, y yo mirándolo.. y de repente… sale un delfín rosa a su lado ¡y otro más al otro lado! iEl tío ni se da cuenta! Ahí llamándolo nosotros para que los viera y él con la cabeza dentro del agua jajaja, parece que los delfines estaban observándolo.

Una vez ya despiertos, empezamos una caminata por una selva mucho más frondosa de la que ya había entrado en Manaos. La selva llena de mariposas grandes y un montón de monos de muchos tipos. Había unos que gritaban y asustaban, fue difícil captarlos con la cámara. Luego llegamos a una tribu indígena, impresionante como viven, y nos invitaron a frutas y continuamos la caminata; uno de los brasileiros el más gordo y simpático tuvo un pequeño accidente con un tronco ¡y se metió un ostióoonn! hahaha, pero sobrevivió y conseguimos llegar al barco de nuevo, donde nos esperaba una súper comida, pescado fresco con un montón de comidas más, impresionante las comidas!

Vimos playas geniales, súper tranquilas y sin huellas humanas en las dunas, completamente naturales, solo hay que ver las fotos.. Una de las noches acampamos en una playa y encendimos una hoguera donde comimos pescado y pollo en plan aventura total!!! Otra de las noches salimos a cazar jacarés (caimanes) a un pantano, pero solo teníamos una linterna y encontramos apenas peces raros, sapos y perros, daba realmente miedo el pantano ese, solo de pensar que podias estar pisando un jacaré o una raya venenosa…. brrrrrlll! Y al volver hahaha,,,, la barca empezó a inundarse!! nos íbamos a pique.. pero además de verdad.. conseguimos llegar hasta la playa donde estaba el barco por los pelos, yo ya nos estaba viendo en medio del río lleno de jacarés y rayas venenosas! hahaha y los israelitas sin enterarse de nada.

El ultimo día visitamos una comunidad de cría de tortugas y abejas, donde el guia intentó cazar una sin éxito! hhehe y esa noche dormimos en barco pero ya en la playa de Alter do Chao ya que al día siguiente iba a volar hacia São Luís.


Excursión a Praia do Forte desde Salvador

27 Diciembre 2007 Tony Publicado en destinos: Bahía, rincón del viajero 4 comentarios »

Nuestra colaboración de hoy en el Rincón del Viajero es de María, que nos cuenta una excursión que hizo en el día desde Salvador de Bahía a la Praia do Forte.

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EXCURSIÓN A LA PRAIA DO FORTE

[Fotografía de Mar Quiroga, reproducida bajo licencia Creative Commons]

Praia do Forte es, por lo que yo pude ver, una especie de pueblito artificial consistente en tiendas y restaurantes a lo largo de un par de avenidas paralelas. Al final de esa avenida está la playa, que se extiende hacia ambos lados, teniendo a la derecha el centro del Projeto Tamar, una ONG de protección a las tortugas marinas, y a la derecha una serie de urbanizaciones privadas nada modestas. La playa en sí es bastante estrecha, acaba en un montón de palmeras y, además de ser muy bonita, tiene una temperatura del agua que se podría considerar incluso calentita. La gente tiende a acumularse en el centro de la playa, donde acaba la avenida, por lo que, en cuanto se avanza hacia alguno de los lados, se puede estar solo con facilidad. Bañarse no es tan fácil: en el centro hay barcos de pesca amarrados, con lo que el agua no está muy limpia, y hacia la derecha, en cuanto se avanza un poco dentro del agua, el suelo se llena de rocas puntiagudas que hacen difícil avanzar, así que la gente se queda chapoteando donde el agua llega a la cintura.

En cuanto a la reserva de tortugas, es más interesante para niños que para adultos: tienen unas cuantas tortugas enormes en piscinitas, unos cuantos peces y pequeños tiburones, e incluso un estanque en el que nadan mantas que pueden tocarse. Todo en un recinto con paneles explicativos de la vida de las tortugas, algunos caparazones y, cómo no, una tienda donde pueden comprarse todo tipo de prendas y recuerdos con tortugas bordadas o dibujadas. La entrada cuesta 8 reales, y hay una entrada de 1 real que permite entrar solo a una parte previa con restaurantes. Se puede salir del recinto y volver a entrar más tarde si se pide un papelito en la salida diciendo que se volverá luego.

Para una excursión de un día la playa y el projeto Tamar son suficientes, pero si se quiere estar más tiempo, existe la reserva natural de Sapiranga, por la que se pueden hacer rutas de treking. También algunas pousadas organizan rutas por la zona a caballo, con quads e incluso en avioneta, dependiendo de gustos y presupuestos.

Para llegar desde Salvador yo lo hice en autobús desde la rodoviária, que tarda un par de horas. Hay dos compañías que llevan, siendo la más frecuente la Linha Verde, con una frecuencia horaria aproximada. Es importante informarse de si el autobús lleva o no hasta el pueblo, porque algunos de ellos paran en la autopista, a 3 km de Praia do Forte, y hay que ir después hasta el centro con una van, a 2 reales. El precio del autobús es un misterio: yo fui en uno sin aire acondicionado que me dejó en la autopista por 8 reales, pero volví desde el pueblo sin necesidad de van en otro con aire acondicionado que me llevó hasta la rodoviaria por 7 reales. También hay, como siempre, vans “ilegales” que ofrecen hacer el trayecto por el mismo precio algo más deprisa, pero es mucho más cómodo y seguro el autobús, aunque tarde unos 20 minutos más. El último autobús de vuelta a Salvador sale a las 18:30.

Más información, en la página oficial de la Praia do Forte.


Rincón del viajero

23 Noviembre 2007 Tony Publicado en rincón del viajero Sin comentarios »

En los últimos meses un número considerable de amabilísimos viajeros han decidido compartir con De viaje a Brasil y sus lectores sus conocimientos y experiencias viajeras por Brasil. Algunos no estaban seguros de que las páginas de este blog estuvieran abiertas a colaboraciones de terceros. Sí, lo están, vuestras contribuciones son más que bienvenidas. Aunque para mí supone un auténtico placer abriros un hueco en el blog, los que ganan de verdad son los lectores que buscan información.

Si habéis vuelto de un viaje por Brasil y queréis contaros cómo os ha ido, escribidme al correo del blog (no os molestéis en enviar publicidad encubierta, como la que campa a sus anchas en foros como el Thorn Tree de la Lonely Planet, no la voy a publicar). Como bien sabéis, los viajeros que están preparando un viaje valoran mucho las informaciones prácticas: transporte, alojamiento, comida. Aunque las colaboraciones de terceros no son evidentemente de mi autoría, como responsable de lo publicado por el blog, me reservo el derecho de elegir qué publico en él.

He creado una nueva categoría en el blog, rincón del viajero, para poder identificar todas esas contribuciones.

También he creado una sección fija con el mismo nombre, rincón del viajero, en la que podéis ver una lista de las colaboraciones ya publicadas.


Porto Seguro, Arraial d’Ajuda, Trancoso, Caraiva

22 Noviembre 2007 Tony Publicado en destinos: Bahía, rincón del viajero Sin comentarios »

Arantxa, lectora de este blog, estuvo en la zona de Porto Seguro en octubre, y a su vuelta nos mandó el siguiente texto para el Rincón del Viajero. Si quieres compartir datos de tu viaje con otros viajeros, escríbeme a la dirección de correo que aparece en la página de contacto del blog. Muchas gracias, Arantxa.

Porto Seguro

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ARANTXA EN LA REGIÓN DE PORTO SEGURO

Lo prometido es deuda. Te dije que te iba a escribir a la vuelta de mis vacaciones por Brasil y aquí va un resumen. Porto Seguro es un lugar con mucho turista brasileño y en estas fechas con muchos estudiantes de fin de curso. Pero no deja de tener su encanto. Si quieres coges el autobús y puedes encontrar alguna barraca de playa con muy poca gente donde se respira tranquilidad. Para nosotros la barraca Nativa era la mejor. Su dueño, un italiano, muy amable, prepara una comida buenísima. En esa zona de la playa no había mucha gente, no llegaban ni los vendedores de playa.

Desde la zona cogiendo la balsa atravesamos el río e hicimos excursiones a Arraial y Trancoso. Arraial es un sitio mucho más tranquilo que Porto Seguro, con otro nivel económico y eso se ve en sus restaurantes y en los alojamientos.

Tambien hicimos una excursión de dos días, a Caraiva. Un sitio precioso, yo hasta me emocioné cuando lo vi. En esta época hay muy poco turismo, y se respira una tranquilidad increíble. Nos alojamos en una pousada a pie de playa, la pousada San Antonio. Su dueño es un brasileño con abuelos españoles que se encarga de tener el establecimiento super limpio y coqueto. Lo encontramos lijando las sillas de la terraza. Nos cobró 40 euros por noche con desayuno incluido. Muy bien. Es un sitio ideal para desconectar y relajarte. Merece la pena quedarse un par de días. Lo peor el viaje desde Arraial en autobus (12 reales por persona) por una pista llena de baches. Hicimos tambien excursiones al poblado indígena de los indios pataxós, a un arrecife donde pudimos hacer snorkel…..y algunas más.

En Porto Seguro todas las noches hay fiestas en las discotecas de la playa y en torno a la pasarela del alcohol. El ambiente está asegurado.

Durante todo el viaje nos hemos encontrado con gente muy amable y no hemos tenido ningún susto. Nos hemos sentido seguras. Eso sí ante la duda lo mejor coger un taxi previa negociación de la tarifa.

Respecto al nivel de vida para nosotros, los que venimos desde España nos sale mucho más económico que en casa, sobre todo comer. Por cierto que la comida muy buena.

Y no me puedo despedir sin mencionar a nuestros anfitriones, los dueños de la pousada Quiosque Residence de Porto Seguro. Nos hemos sentido como en familia. En todo momento han estado pendientes de orientarnos respecto a las excursiones y los sitios que ver. Nos han dado la oportunidad de conocer y convivir con brasileños. En fín ,una hospitalidad que no se encuentra en un hotel de 5 estrellas y que nos ha integrado en el pueblo.

En resumen unas vacaciones que no olvidaremos.

Si podemos otra vez volveremos a acercarnos a Brasil para conocer otra zona de este inmenso país.


Datos: Fortaleza - Jericoacoara - Lençóis Maranhenses - São Luís

19 Noviembre 2007 Tony Publicado en blog, destinos: Fortaleza y Jericoacoara, destinos: Maranhão, rincón del viajero 6 comentarios »

Teresa y J Manuel son dos lectores muy amables de este blog que volvieron recientemente de un viaje por el nordeste brasileño y decidieron compartir algunas informaciones de utilidad con otros viajeros. Atención porque está descrito con bastante detalle cómo llegar de Jericoacoara a los Lençóis Maranhenses, un fascinante recorrido por una zona donde los medios de transporte son escasos. Copio a continuación el texto que me enviaron. En esta otra entrada del blog está el Pousada Mundo Latino, cerca de la praia Meireles, tiene las tarifas en la web y nos costó 65 reales/noche por ser temporada baja (si no 90). Usamos el servicio de recogida en el aeropuerto por 30 reales, (gratis si te hospedas 5 noches). Nos pareció una muy buena relación calidad precio para Fortaleza. No recargaron por pagar con tarjeta de crédito.

Desplazamiento Fortaleza-Jericoacoara
Empresa Redençao. Se pueden comprar los billetes el día antes en Beach Point, praia Meireles por 35,5 reales. Sale a las 9:30 del hotel Praiano de Meireles.

Desplazamiento Fortaleza-Morro Branco
Nos informaron mal en Beach Point, diciendo que mañana había un autobús a las 10:30 que llevaba a otro lugar cercano (allí había que coger un taxi). Ese autobús los domingos no funciona. Nos quedamos en tierra. La otra opción es ir con una agencia por 35 reales cada uno a las 8:30. Ya no hubo remedio. Menos mal que en el Dragão do Mar disfrutamos de un concierto extraordinario de Wilton Matos y su banda, con su música de fusión de ritmos brasileños, con música electrónica, flamenco, etc.

Jericoacoara
Alojamiento en la pousada Tirol. Buen alojamiento y excelente desayuno por 65 reales (con carné de alberguista). Da derecho a 10 minutos diarios de internet. Enfrente
sale una callejuela y en la esquina izquierda de ésta hay una lanchonete (cafetería) buena y barata.

Desplazamiento Jericoacoara-Parnaíba
Nos llevó Carlinhos en su 4×4 hasta Camocim por 20 reales y de Camocim a Parnaíba un microbús por otros 20. Aquí creo que nos timaron. Recomendable contratar sólo el transporte hasta Camocim y allí, aparte de dar un vuelta por el mercado, buscar el transporte a Parnaíba por tu cuenta.

Desplazamiento Parnaíba - Piripiri
23,5 reales en autobús y 3 horas. De la terminal de Piripiri al hotel de entrada al parque Sete Cidades un taxi nos cobró 30 reales. Hotel Fazenda Sete Cidades (el que está antes de entrar en el parque, tfno (86)3232-3996) por 69 reales. Aceptable y con piscina. Nuestra habitación llevaba mucho tiempo sin usar y sin limpiar. Compensaron dejando el aire acondicionado, el frigo y la tv, aunque no usamos nada de esto.

Alojamiento en Parnaíba
Junto al puerto, en el restaurante de Antonio y en la tienda de artesanía de al lado, que lleva su mujer alemana, ofrecen de tapadillo hospedaje por 40 reales. Lo aceptamos, pero creo que por el mismo precio hubiéramos estado mejor en Residencial Pousada.

Desplazamiento Parnaíba - Tutoia

Quisimos ir en barco para ver el delta, aunque también hay autobús. El barco de línea ya no funciona, así que fletamos con otro viajero un barquito en la agencia Morais Brito por 350 reales. Los demás eran por 450. Fue caro pero nos encantó. Hay que intentar compartir el transporte con otros viajeros, porque en el barco caben hasta 12 pasajeros. Durante las 6 horas de trayecto vimos muchos animales: garzas blancas, iguanas, ibis escarlata (guarás), peces voladores, cangrejos, etc y sobre todo los manglares y árboles (el del açaí, etc). Mereció la pena. Nos quedamos con ganas de acercarnos a los pescadores de pirañas, pero sólo vimos a unos y se nos pasaron.

Alojamiento en Tutoia
Pousada Temenbés (tfno (98) 3479-1819 / 3479-1354). Muy bien si se tiene en cuenta que era por 40 reales.

Desplazamiento Tutoia - Barreirinhas

Tutoia-Paulino Neves salen sobre las 8:30 de la mañana, las toyotas junto al puerto y cuesta 5 reales. De Paulino Neves a Barreirinhas a continuación salen otros carros de linha por 10 reales. Nosotros fuimos hacia Caburé y sólo encontramos un 4×4 que
nos llevó por 25 reales cada uno. Nos pareció muy caro, pero mejor que quedarnos en Paulino Neves.

Desplazamiento Caburé - casa Luzia (canto do Atins)
Lancha de Macaquinho por 70 reales. También nos pareció muy caro, pero otra lancha que se ofreció por 60 al final no nos pudo llevar. Aceptamos porque el alojamiento en Caburé era muy caro y los Pequenos Lençóis estaban secos prácticamente. Luego hay que caminar 40 minutos hasta casa de Luzia y allí disfrutar de las gambas, pero no sólo a la plancha, también en molho son deliciosas. Hay que acordarse de pedir el postre (la sobremesa), porque si no no lo sirven.

Alojamiento Casa Luzia
Alojamiento precario por 15 reales por persona. Compensa (en nuestra opinión) porque puedes salir caminando hacia los Lençóis o la playa. Nos dio la sensación de estar molestando a una familia tan numerosa y muy trabajadora. Íbamos a estar 3 noches y al final fueron 2. Destacamos la amabilidad y el trato cercano del marido y el yerno (Marcos) de Luzia.

Desplazamiento Casa Luzia (Canto do Atins) - Barreirinhas
En carro de linha. 5 reales hasta Atins y 10 más hasta Barreirinhas. El transporte de Atins a Barreirinhas en Toyota es bastante duro (y me pareció que hubo un par de momentos en los que pudimos volcar), así que recomendamos hacerlo en barco por 5 reales. Además tarda de 1,5 a 3 horas, en función de las charletas que al conductor se le tercien por el camino con otros vecinos. El barco también funcionó en domingo, aunque a nosotros nos aseguraron que el fin de semana no había. Probablemente lo decidirán según la gente y carga que tenga que llevar. El horario tampoco es fijo ya que depende de la marea. Unos decían que iba de noche, pero aquel día salió a las 15:00.

Alojamiento en Barreirinhas
Pousada do Porto. En la segunda planta hay un par de habitaciones que tienen bonitas vistas al rio Preguiças. 50 reales por noche. No fue de los mejores alojamientos.

Desplazamiento Barreirinhas - Santo Amaro
Fuimos en Autobús hasta Sangue y desde allí en Toyota. 25 reales. Se puede ir sólo hasta Sangue en autobús y allí coger la Toyota. Te ahorras 5 reales, pero te arriesgas a no tener Toyota o plaza. Si lo hubiéramos hecho así nos los hubiéramos ahorrado. Creo que si volviera me la jugaría. Además se pierde mucho tiempo en Sangue hasta que viene el autobús desde S.Luis, por lo que lo mismo tienes suerte y sale alguna toyota “informal” antes. En total se tardaron 5 ó 6 horas.

Alojamiento y excursión en Santo Amaro

Pousada Pontual en la misma plaza del pueblo. La que tuvo mejor relación calidad precio del viaje por 50 reales. Trato excelente y magnífica cocina. En ella degustamos las gambas gigantes de agua dulce. Decían que las más grandes del mundo y eran deliciosas (nos gustaron más que las de Luzia). Muy amables y eficaces, nos hicieron todas las gestiones para encontrar otros turistas para compartir gastos e ir hacia São Luis.
Toyota + guía a los Lençóis, 60 reales y Totoya sin guía 50 reales. Tarda sólo 15 minutos.
Nos encantó ir a Sto. Amaro. Los mejores parajes de los Lençóis que vimos. Supongo que por ser esta época. Tienen mucha agua porque su nivel freático está por debajo del río Alegría y de él se nutren los lagos si no llueve.

Desplazamiento Santo Amaro - São Luís
Toyota+bus por 25 reales.

Alojamiento en São Luís

Pousada Colonial. Nuestro mayor lujo: 82,5 reales por noche si pagábamos en efectivo (es decir un descuento del
25% sobre el precio normal 110).

VER TAMBIÉN EN ESTE BLOG:

Destinos: Caburé
Destinos: Jericoacoara
Destinos: Fortaleza
Destinos: Lençóis Maranhenses
Destinos: São Luís


Carnatal

9 Noviembre 2007 Tony Publicado en actividades, destinos: Natal y Pipa, rincón del viajero Sin comentarios »

¡Ya está llegando el Carnatal! Que no es otra cosa que el carnaval de Natal (capital del estado de Rio Grande do Norte), aunque en un sentido estricto es lo que se denomina una micareta (carnaval fuera de la temporada de carnavales). La pecularidad del Carnatal es que es la mayor micareta de Brasil, juntando a más de 1 millón de personas durante sus cuatro días de duración. Es el cuarto mayor carnaval de Brasil (después de Río de Janeiro, São Paulo y Salvador de Bahía) y el que mayor número de artistas baianos agrupa (exceptuando el propio carnaval de Salvador de Bahia).

Si te ilusiona vivir un carnaval en Brasil, el Carnatal es una muy buena opción, ya que no llega a la masificación de otros carnavales más famosos, la seguridad es mucho mayor y los precios son mucho más baratos.

El Carnatal se parece mucho al carnaval de Salvador de Bahia, pero en pequeño. No tiene casi nada que ver con los carnavales de Río y São Paulo. En Natal el ritmo predominante es el axé, que es fundamentalmente de Bahía (aunque se empieza a extender tímidamente el forroaxé, una mezcla entre el axé baiano y el forró nordestino).

Carnatal

Fotografía de Humberto Lopes, reproducida con permiso.

¿CUÁNDO SE CELEBRA?

Este año el Carnatal es del 29 de noviembre al 2 de diciembre. Suele coincidir con el primer fin de semana de Diciembre y los dos días anteriores.

¿DÓNDE TIENE LUGAR?

El recorrido es principalmente un círculo de 3,5 km por el que se pasa tres veces. El inicio está en la Avenida Prudente de Morais, pasa por el Largo del Estadio Machadão (el campo de fútbol más grande de Natal), la Avenida Lima e Silva para llegar otra vez a la Avenida Prudente de Morais.

Los cantantes y sus grupos van actuando encima de los trios elétricos, que son gigantescos camiones con enormes altavoces y luces en los costados, auténticos escenarios móviles. Son como el camión utilizado por Carlinhos Brown cuando hizo la gira por España con el carnaval Movistar.

¿CÓMO PARTICIPAR?

Hay cuatro formas de participar en el Carnatal: en el bloco, en los camarotes, en la arquibancada y de pipoca. Salvo la última, en las otras tienes que comprar con antelación la entrada, que consiste en una camiseta sin mangas (abadá), de distintos colores y diseños - igual a la del carnaval de Salvador -.

  1. bloco: para poder salir en un bloco tienes que comprar una abadá - la camiseta que te identifica como integrante de ese bloco, que hace las veces de entrada -. El bloco es la comparsa o grupo de personas con la misma abadá que cubren el recorrido del Carnatal rodeando al trio elétrico de un artista o grupo específico. El precio de las abadás de los mejores blocos suele ser un poco caro. Todos tienen servicio de seguridad propio. Al trio elétrico le sigue un camión de apoyo con varias barras para repartir la bebida (que suele ser gratis para los miembros del bloco), con baños y servicio médico. En el bloco es donde más intensamente vives el Carnatal. El inconveniente, si se le puede llamar así, es que vas cantando, bailando y saltando por todo el circuito; teniendo en cuenta que son 3,5 km de recorrido, y se dan 3 vueltas, al final son como mínimo 10,5 km, por lo que en los blocos suele salir gente joven o que está muy en forma. El bloco y el trio elétrico es acotado por una gran cuerda, que separa un bloco de otro y de la pipoca. Los que llevan la cuerda son los cordeleiros y no permiten pasar a las personas que no pertenecen al bloco. Este año van a salir 9 blocos, aunque es posible que se sume alguno más a última hora. Los nombres de los blocos son: bloco Nana Babana, bloco Cerveja & Coco, bloco Eva, bloco Bicho, bloco Cajú, bloco Me Leva, bloco Burro Elétrico, bloco Aviões Elétrico y bloco Cidadão Nota 10.
  2. camarotes (= palcos): son grandes espacios acotados. Aunque hay camarotes pequeños, que los suelen reservar empresas, familias o amigos para su uso exclusivo (para un mínimo de 20 personas), también hay megacamarotes de acceso a todos los que hayan comprado la entrada. Este año hay tres megacamarotes: SkolBeat, Donna Donna y Cabo Fox. Tienen servicio de seguridad, actuaciones de grupos que tocan en la pausa entre un trio elétrico y el siguiente, suelen tener un local cerrado con algun DJ para bailar música electrónica, varias barras distribuidas por el recinto con muchas de las bebidas gratis, y varios puestos de comida (en algunos camarotes es gratis). Una parte del recinto da al circuito y suelen tener uno o dos pisos para poder ver de cerca a los trios elétricos y a los blocos. Son donde más gringos se ven.
  3. arquibancada (= graderío): Son gradas que se situan dentro del circuito. El ambiente es familiar y verás muy pocos gringos. Las camisetas son baratas, unos 30 reales por día, 120 reales los cuatro días. En las entradas de las arquibancadas hay seguridad y te cachean al entrar. Al ser las entradas más baratas suele estar abarrotado, tienen baños químicos y las bebidas se las compras a los chavales que circulan con una caja de poliuretano.
  4. pipoca: es participar del Carnatal en la calle y, obviamente, es gratis. Parte del recorrido se efectúa fuera del circuito oficial (corredor da folia) por zonas en la cuales no hay ni camarotes ni arquibancadas. Cuando pasan los trios elétricos la única separación entre los blocos y la pipoca es la cuerda y los cordeleiros. No recomendable para los gringos, ya que como en todas las grandes aglomeraciones hay carteristas con manos muy ligeras y al ser turista aumentas las posibilidades de convertirte en uno de sus blancos.

Los precios son orientativos y a fecha de hoy, ya que cuanto más se acerca el Carnatal, y dependiendo de la demanda, suelen subir algo.

Por el momento están confirmados los siguientes grupos y artistas: Ivete Sangalo, Chiclete com Banana, Asa de Águia, Babado Novo, Margareth Menezes, Timbalada, Araketu, Jammil e Uma Noites, Ricardo Chaves, Thábata, Lane Cardoso, Banda Eva, Netinho, Capilé y los grupos de forró Aviões do Forró y Cavaleiros do Forró.

CONSEJOS:

  • llevad ropa cómoda, bermudas o vaqueros y calzado deportivo (nada de chanclas o zapatos)
  • la documentación en la caja fuerte del hotel, salid con una fotocopia del pasaporte
  • dinero, el justo y necesario y en algún sitio de difícil acceso. No lleves nada de valor y mucho menos a la vista. Si tienes que sacar dinero hazlo con discreción y en pequeñas cantidades.
  • que el alcohol no te impida controlar la situación. Bebe con moderación.

En la web oficial del Carnatal suele hacer retransmisiones en directo del evento. Acabo esta entrada con un vídeo promocional de la fiesta.

[youtube]h6jBiDIk5MU[/youtube]

P.S.: El mérito de esta entrada le corresponde a Ke_rule, un fiel lector de este blog y enamorado de Natal, ciudad que se ha convertido casi en su segunda residencia. Gracias mil.


Relato: Noronha 2007

9 Octubre 2007 Tony Publicado en destinos: Noronha, rincón del viajero 5 comentarios »

Nuestra amiga Simone, brasileña, acaba de volver de un viaje de seis días a Fernando de Noronha -¡suertuda ella!- y ha tenido la gentileza de escribir un relato de su viaje, que contiene información de radiante actualidad y muchos consejos prácticos que completan y actualizan los ya dados en este blog en la ficha de Fernando de Noronha. En mi relato: Fernando de Noronha contamos nuestro viaje a la isla en 2002. Ahora Simone confirma muchas de las cosas dichas hace 5 años y además trae algunos valiosísimos consejos.

Las novedades que nos cuenta Simone son:

- el buceo en la playa de Sueste , que antes era completamente libre, está ahora controlado por el Ibama (organismo público de conservación medioambiental). Hay unas boyas delimitando el área de corales, y los turistas no pueden entrar en ella sin la compañía de un guía. Hay que pagar R$25 por un buceo de 40 minutos (ella regateó y pagó R$20).

- hay placas prohibiendo el acceso a pie entre la playa de Sancho y la de Porcos. Parece que el camino está en muy mal estado, presentando un grave peligro para el que lo transita.

Simone fue a Noronha en septiembre, que junto con octubre son los mejores meses para visitar la isla si lo que os va es el buceo con tubo. Las playas más bonitas de la isla tienen el mar como una balsa de aceite, mientras que en el otro lado, en las playas menos aptas para el buceo, el mar está agitado. Simone no hizo buceo con botella, y sin embargo de su relato deduciréis que casi no salió del agua. Sin querer despreciar lo que debe ser una maravillosa experiencia, el buceo con bombona, el relato de Simone confirma mi propia experiencia: una máscara y un tubo de bucear son todo lo que hace falta para entrar en la parte más bonita del paraíso.

Praia do Sancho

Os dejo con su relato.

Fernando de Noronha – 17 al 22 de septiembre de 2007

Día 1

Salimos de casa, en São Paulo, el domingo a las 4:30 de la mañana para coger el vuelo de la VARIG a Noronha a las 6:45, con escala de 3 horas en Río de Janeiro (Galeão). Para el que sube al aeropuerto en coche, descubrimos un aparcamiento cerca de Guarulhos que cobra R$0,60 por hora, o R$ 14,40 por día para aquellos que viajan con la VARIG. Se llama Circus Parking y te llevan y te traen al aeropuerto. Para los que vivimos en la Zona Sur de São Paulo vale la pena, el taxi al aeropuerto cuesta 118,00 a la ida y la misma cantidad a la vuelta.

Después de Río el avión volvió a parar en Recife, llegamos a Noronha a las 4 de la tarde (atención, la hora en Noronha está una hora adelantada con respecto al horario de Brasilia). En el aeropuerto nos esperaba un coche de la pousada, nos registramos, tomamos una ducha (merecida) y fuimos a la playa de la Conceição para ver la puesta de sol - ¡una vista impresionante! -. Es la única playa de la isla que tiene algún tipo de infraestructura en la arena, un chiringuito muy majo, donde una señora simpática entró en contacto con Alexandre para que pudiéramos alquilar un buggy. Pagamos R$80 por día. En la pousada nos pedían R$150, que bajaban a R$130 si alquilábamos el buggy por lo menos dos días.

Hablando de pousada, nos alojamos en la Pousada Zé Maria, que está muy bien localizada, cerca de la playa de la Conceição, y con una vista bonita al Morro do Pico. Una pousada muy maja, con una infraestructura óptima: piscina, sauna, ofurô (que no funcionaba), un buen restaurante, un desayuno muy decente. ¡Pero los cuartos standard son pésimos! Muy pequeños y asfixiantes, había que dejar el aire acondicionado encendido todo el rato, y el que vive en São Paulo no está acostumbrado al aire acondicionado constante. En mi opinión, los R$500 que pagamos por día no valieron la pena. Para el que tiene dinero o busca confort, recomiendo los bungalows, son muy amplios y están en un punto más alto donde da un poco de viento.

Por la noche cenamos en la pousada, un pescado llamado meca, sin sabor, pero muy bien preparado. El plato era teóricamente para dos personas, pero era bien escasito (mi marido se quedó con hambre). Bebimos un vino chileno por el que pagamos un precio justo (R$34). La cena costó R$97, sin postre.

Día 2

El lunes nos levantamos tarde, a eso de las 8:30, y después fuimos a la Baía dos Golfinhos (delfines). Hay un camino muy bien marcado por el que se llega fácilmente al espectacular mirador. Ahí siempre hay un responsable, que cuando llegamos nosotros era Juliana, que presta prismáticos para que los turistas puedan observar los delfines. Ese día habían entrado en la bahía 153 delfines, y al día siguiente también pasaron por ahí dos ballenas yubarta. Desde ahí seguimos por el camino que lleva a la playa de Sancho, sin dudas la mejor playa de la isla y considerada la más bonita de Brasil, con lo que estoy plenamente de acuerdo.

El mar estaba como una balsa de aceite, buceamos hasta la extenuación, y cuando ya eran las 3 de la tarde fuimos la playa de Cacimba y comimos una barracuda, un pescado maravilloso asado en la hoja del platanero en el chiringuito de las gemelas - costó R$40. Normalmente, se puede llegar a la playa de Cacimba desde Sancho siguiendo la costa. Se pasa por la Baía dos Porcos y de ahí se llega a la Cacimba. Pero el acceso a ese camino de Sancho a Porcos está prohibido en estos momentos, a pesar de que hay mucha gente que no hace caso a las placas que lo indican. Conversamos con una pareja de italianos que vino por el camino ahora cerrado y nos contaron que está muy peligroso y que no vale la pena pasar por él.

Por la noche salimos a dar una vuelta. Fuimos a la Vila dos Remédios, en la que no había un alma, y acabamos comiendo un bocadillo en la plaza Flamboyant. De ahí fuimos a escuchar la conferencia del Ibama sobre los delfines rotadores - ¡muy buena!

Día 3

El tercer día, ya más descansados, nos levantamos antes, desayunamos, y nos fuimos a la playa de Cacimba y a la Bahía dos Porcos. Habíamos quedado con Emanuella y Antonio en la pousada a las 11:30 para ir juntos a la playa de Sueste y a la de Atalaia. Buceamos un poco en la bahía dos Porcos, que es increíble y a la que se llega muy fácilmente, y seguimos para encontrarnos con nuestros amigos italianos.

En la playa del Sueste buceamos pero no vimos gran cosa. Seguimos a la playa de Atalaia, que es preciosa, muy bien preservada, y que tiene un horario de visita, con un máximo de 100 personas por día. Poco antes del horario de abertura, que depende de la marea, se forma una larga fila de buggys esperando para entrar. El buceo en esta playa está controlado, y los visitantes no pueden ni pisar ni tocar el coral. Es bonito, pero hay demasiada gente buceando, y lo ideal es esperar a que salga la gran masa del agua.

De ahí seguimos a la playa do Leão y el Forte do Bom Jesus do Leão, además del Forte São Joaquim do Sueste. La playa es muy bonita, pero el mar está agitado. Es la playa escogida por el 80% de las tortugas que vienen a Noronha para desovar. El espectáculo de la desova ocurre entre enero y febrero. En marzo nacen y salen corriendo hacia el mar.

Después de visitar la playa del Leão y el Forte do Sueste (que en realidad ni existe), volvimos a la Bahía dos Porcos, pasando antes por la playa del Bode, vecina de la Cacimba. En los Porcos me encontré mi primera tortuga marina. Era preciosa, aunque bastante pequeña, tenía más o menos 40 cm y se estaba alimentado en la parte poco profunda de la playa. ¡Hice un montón de fotos!

Volvimos a la pousada, cenamos en la Crepería, que está en la esquina del hotel y prepara unas crepes deliciosas y bien rellenas (entre R$12 y R$20 dependiendo del relleno, que puede ser carne seca, queso, jamón, gambas, etc.) y fuimos a la conferencia del Ibama sobre las ballenas yubarta y las tortugas marinas.

Una cosa interesante de la que me di cuenta en la mayoría de los restaurantes es que casi no existen zumos naturales en la isla, todos son hechos con la pulpa congelada de la fruta.

Día 4

Nos levantamos temprano y después de desayunar fuimos a la playa del Porto de Santo Antônio. Paramos primero en un supermercado en la Vila do Trinta por donde pasábamos todos los días para comprar agua a R$1 - en cualquier otro lugar cuesta R$3 -. Después alquilamos un chaleco salvavidas por R$10 y nos dirigimos al famoso navío griego hundido en la entrada del puerto. Nada más ponernos a nadar ya vimos una tortuga alimentándose, grande y preciosa; siguiendo hacia el barco nos encontramos con una gran variedad de peces y rayas, de todos los tipos y colores imaginables. Los restos del barco están bastante destruidos, pero vale la pena, porque alrededor suyo hay muchos lugares en los que se alimentan los peces y las tortugas. Hay gente que contrata un guía para hacer este buceo, hay un barco que va a arrastrando a los turistas hasta el naufragio; no me parece necesario, el barco está a 60 metros de la arena, se puede ir nadando perfectamente, hasta mi marido que no sabe nadar llegó sin ningún problema. Como es un puerto, no hay olas, y con el chaleco no te tienes que preocupar por el cansancio. ¡Nos lo pasamos bomba en una hora y media en las aguas del puerto!

A continuación fuimos a la playa del Cachorro (perro) y, cómo no, había un perro corriendo de un lado a otro en la arena. No entramos en el agua, sacamos unas fotos, y continuamos hasta la Fortaleza de Nuestra Señora de los Remedios, que es genial. Desde ella se divisa un vista preciosa de dos lados de la isla (la Praia do Porto e Air France a un lado, y la Praia do Cachorro, Praia do Meio e Praia da Conceição hasta el Morro do Pico al otro lado). El fuerte está rodeado de cañones por todos los lados y está parcialmente en ruinas. Fue el paseo perfecto para descansar entre un buceo y otro.

Después de nuestro momento cultural, volvimos a la playa del Sueste, para mí la menos bella de la isla, pero que tiene el atractivo de las tortugas. En la esquina derecha de la playa se encuentra la mayor área de alimentación de tortugas de la isla. Esta tuvimos que pagar R$20 a un guía oficial, que nos llevó hasta 2 tortugas enormes, y nada más. Me parece que los buceos “en solitario” son más interesantes. En el caso específico de la playa de Sueste, si no contratábamos el guía no podíamos llegar cerca de los corales, donde está la mayor parte de los peces y tortugas.

Para cerrar el día, fuimos a bucear a la playa de Conceição, donde vimos el mayor banco de sardinas de todos los tiempos - miles de sardinas pasando a nuestros pies, además de rayas gigantes y otros miles de peces. Nos quedamos ahí dos horas y volvimos al hotel. Después de un buen baño y una siesta, subimos a la famosa cena de Zé Maria. El aire acondicionado no estaba funcionando, pero cuando volvimos de cenar ya lo habían arreglado.

Día 5 y 6

Después de recorrer toda la isla, reservamos el quinto día para la playa de Sancho, la que más nos gustó. Nos levantamos más tarde de lo normal, tomamos un estupendo desayuno, pasamos por el banco, y fuimos a conocer la pousada Maravilha (la más lujosa de la isla). Qué pena que no nos pudieron enseñar ningún bungalow. Visitamos la recepción, la piscina y el restaurante. De ahí fuimos a nuestro destino, donde buceamos bastante, de un lado a otro de esa playa fenomenal, limpia y transparente. Nos llevamos unos bocadillos para almorzar en la playa, y cuando fuimos a comer todos los mabuias -lagartijas inofensivas muy frecuentes en Noronha- de la isla aparecieron para acompañarnos. Me tuve que apartar de las piedras, aunque son inofensivos no me cabe la menor duda de que habrían acabado atacándome, ¡eran más de 40!

Hacia las 3:30 apareció un grupo que comentó que la puesta de sol más bonita de la isla se veía desde el Forte do Boldró. A las 4:30 dejamos Sancho y fuimos a verlo. Después de 4 días en la isla nos dimos cuenta que el sol se ponía religiosamente a las 6 todos los días. Hicimos fotos maravillosas, pero una nube en el último segundo no nos dejó ver el sol tocando el agua. Volvimos a la pousada y después de ducharnos fuimos a cenar al Bar do Cachorro. Comimos una pizza típica de jamón de parma, mozzarella, aceitunas y alcachofas. El dueño del lugar es un italiano casado con una local. Nos dijeron que a las 10 de la noche empezaba el forró (baile tradicional del nordeste), pero no nos quedamos para verlo. Fuimos al Projeto Tamar para escuchar otra conferencia sobre el Archipiélago de Fernando de Noronha.

El viernes, nuestro último día en la isla, fuimos al museo, al palacio, caminamos por la Vila da Conceição y aprovechamos los últimos momentos en la piscina de la pousada, que para algo pagamos R$500. Almorzamos en el restaurante Chica da Silva, cerca de la pousada, un menú reducido pero una comida muy buena. De ahí, al aeropuerto, con el corazón en un puño, pero renovados y llenos de buenos recuerdos.

ENTRADAS SOBRE NORONHA EN ESTE BLOG:

- Mejor época para ir a Noronha
- Fernando de Noronha en la encrucijada
- Fotos de Brasil: playa de Sancho
- Noticia: la Varig vuelve a volar a Noronha
- Destinos: Fernando de Noronha


tapiocas de Maceió

29 Agosto 2007 Tony Publicado en comida y bebida, destinos: Alagoas, muy brasileño, rincón del viajero Sin comentarios »

[de nuestro enviado especial Daniel]

No son restaurantes sino barracas (chiringuitos) de comida, pero merecen un lugar alto tanto dentro de la culinaria alagoana como en las recomendaciones a los viajeros. El ingrediente básico de una tapioca es una crêpe hecha de harina de mandioca (yuca) con coco rallado sobre la que se coloca el relleno antes de doblarla. Aunque en todo el norte y nordeste de Brasil es fácil encontrar tapiocas sabrosas, en ningún lado las hacen tan grandes como en Maceió, con una podéis daros por cenados e incluso a veces da para que dos personas queden satisfechas.

Otro punto alto de la tapioca alagoana es la variedad. Básicamente se dividen en dulces y saladas. Entre las dulces, la clásica lleva coco y queso. Mi recomendación es cualquiera que lleve banana. Entre las saladas, hay que probar alguna que lleve carnes secas nordestinas como el charque o la carne de sol.

Se pueden encontrar en todos los paseos de las playas de Jatiúca, Ponta Verde y Pajuçara. Abren únicamente por la tarde hasta cerca de la medianoche. Los precios oscilan entre R$1,50 y R$5 dependiendo del relleno. Para beber se suelen acompañar de café y si decidís hacerlo con un refresco o una cerveza aseguraros que no estén calientes.


Aventura en el Maracaná

2 Mayo 2007 Tony Publicado en destinos: Río de Janeiro, muy brasileño, rincón del viajero Sin comentarios »

Brancellao, brasilófilo confeso y viajero incansable, es un buen amigo de este blog. Acaba de volver de su más reciente viaje a Brasil, y nos lo cuenta con su estilo inconfundible en Rio maravilhoso. Además del relato de su viaje más reciente, en su página encontraréis también un extenso relato de su viaje a Brasil en 2005 (visitó Río, Ilha Grande, Iguazú, Recife, Olinda, Noronha, Salvador, Morro de São Paulo y la Costa do Descobrimento).

Como aperitivo, nos ha cedido gentilmente un extracto correspondiente a la aventura que vivieron una tarde de domingo soleado, en la que el destino les llevó - y casi no les trajo de vuelta - al Maracaná. Os dejo con su relato:

AVENTURA EN EL MARACANÁ

El partido de fútbol no comienza hasta pasadas las seis, lo que nos permite aprovechar todo día en la playa. Hemos elegido para comer Arab, un árabe de Copacabana, la caminata es agradable. El restaurante está en primera línea de playa, es un selfservice (comida a kilo) con mucho éxito. La comida está bien, pero sin alardes. La acompañamos de unas caipirinhas y pagamos 65 reales.

Regresamos a Ipanema otra vez a pie, caminamos unos tres kilómetros, nos damos un último chapuzón antes de ir salir hacia Maracanã. Hoy juegan dos equipos de la ciudad Vasco da Gama y Botafogo pero todo el mundo está pendiente de Romário y de que marque su ansiado gol número 1000. Esta tarde al menos no llegará. Hemos decidido ir en metro y con ropa de playa, lo más discreto posible: unas bermudas, algunos reales para comprar la entrada, unas havainas y una camiseta simple.

Caen las cinco mientras esperamos el autobús integrado con el metro. Le llaman metrô-na-superficie, tiene la ventaja de que hace menos paradas y el billete es válido para el metro, de modo que el largo trecho que separa Ipanema de Maracanã cuesta sólo 2,30 R$ (menos de un euro).

Tomamos el metro en el andén de la estación Siquiera Campos de Copacabana, es la Línea 1 que pasa por Botafogo, Flamengo y todas las estaciones del Centro, cuando lleguemos a la parada Estácio debemos bajarnos y coger la línea 2. Maracanã es la segunda parada, la primera es São Cristovão, donde se encuentra la Feira Nordestina.Los hinchas de Botafogo y Vasco van ocupando los vagones, se masca ya el ambiente del derby. Cuando nos apeamos, el barrio de Maracanã es un hervidero.

El partido está a punto de iniciarse, la dotación policial es muy nutrida y está bien pertrechada. Camino del estadio en el paso a nivel de acceso, la multitud corre hacia nosotros, detrás de la policía. Ya nos habían avisado de que suele haber briga, pero la carga nos sorprende en un lugar delicado. Primero corremos hacia un lado, después nos damos cuenta que en caso de que se pongan las cosas difíciles quedarnos al borde del abismo puede ser lo peor y reculamos.

El corazón late a mil pulsaciones. Después de que la carga haya cesado seguimos adelante, se produce otra de menor intensidad. En los accesos al estadio hay mucho movimiento, no sabemos exactamente lo que sucede, como si las fuerzas de seguridad tratasen de contener a los que intentan entrar. De pronto, desde nuestra posición observamos una multitud que sube en tropel por una rampa dentro ya del estadio.

Por fin llegamos a las taquillas, pero están cerradas, la gente y la policía nos dice que las entradas estás agotadas, que no van a dejar entrar a nadie más. Resulta muy extraño pues nos todo el mundo nos dijo que no habría problema para obtener una entrada.

A pesar de la confusión reinante decidimos rodear el estadio. Se producen intermitentes cargas de la policía, arreones, debemos andar con tiento. Hay mucha gente fuera del estadio, al parecer sin entrada y el partido ya ha comenzado. Todo el mundo nos confirma que está todo agotado, ni siquiera los cambistas (los reventas) venden pases a estas horas.

De vez en cuando grupos de cincuenta o sesenta personas corren en la misma dirección como si en algún lugar del estadio todavía fuese posible entrar. Pensamos en irnos, el clima se caldea y la situación no es segura, pero el ambiente es contagioso y continuamos avanzando.

Seguimos a un grupo y vemos como la multitud se apelotona. Están dejando acceder a algunas personas, pronto nos damos cuenta de que portan la deseada entrada. Dentro del estadio gritan goooool. ¿De quién?. ¿Marcó Romário? No, ha sido el Botafogo.

Nos tropezamos con un par de reventas, la gente se pelea por sus entradas, conseguimos separar a uno que dice tener dos y las vende por 100 reales (obviamente son las más baratas, de 15 reales cada una), pechinchamos hasta 70 las dos, menos no las deja. La policía hace acto de aparición y el cambista se escurre.

Volvemos a por él, antes de soltar el dinero le pido que me deje ver los tickets, pone inconvenientes, finalmente accede: parecen auténticos pero uno de ellos me mosquea. Dudamos si comprarlas, pero de qué nos sirve una sola válida…desistimos.

Decidimos volver por donde vinimos, alguien ha dicho que en la zona de los tornos que hemos dejado, algunos reventas todavía disponen de entradas. Ni rastro. La multitud está inquieta como si en cualquier momento quisiese derribar los controles, pero la policía no se anda con contemplaciones y a la menor oportunidad suelta la porra con contundencia. Procuramos mantener cierta distancia con los puntos calientes pero la masa termina envolviéndonos.

Detrás de los tornos de control hay fuerzas de seguridad, cubriendo la entrada aún más dotaciones, la multitud sacude las vallas de cierre. Una puerta corredera se entreabre, no sabemos el motivo pero algunos individuos consiguen acceder al interior, otros reciben estopa aunque cada vez entra más gente.

Cometemos la temeridad de acercarnos y le preguntamos a los empleados que están detrás de los tornos que sucede, uno de ellos nos señala el tumulto y con gesto confidente nos invita a sumarnos a la marea humana que entra a presión.

Aún hoy me pregunto qué nos movió a meternos en aquel mogollón, pero a pesar de tener la amenaza de las porras sobre nuestras cabezas conseguimos franquear la puerta entre una muchedumbre enloquecida que saltaba de alegría al verse dentro del estadio. Tampoco sabemos realmente lo que ocurrió, entra dentro de la lógica pensar que para evitar males mayores decidiesen contentar a los “sin entrada”.

Nos dejamos arrastrar entre el gentío. Los vomitorios de las gradas están colapsados, no hay modo de acceder al graderío. Lo intentamos por varios lugares hasta que por fin vemos uno más desatascado. Como niños traviesos nos encaramamos por el murete e instantes después conseguimos unos asientos en la bancada.

Corre el minuto treinta de la primera parte, somos parte de la hinchada del Botafogo, la zona de prensa está a nuestra derecha. Maracanã luce sus mejores galas con un lleno a reventar, el ambiente es indescriptible. Como reza el lema de la torcida del Vasco “el poder no puede ser dado, ha de ser conquistado”.

Romário, deambula por el campo, parece un fantasma, todo el equipo juega para él. Falla tres grandes ocasiones. El Botafogo termina venciendo por 2-0, ondean sus enormes banderas al ritmo de los cánticos.

Después del partido, terminamos de rodear el estadio para encontrar el metro o eso creemos pues entramos por equivocación en lo que debe ser una estación de tren de cercanías. Las pintas tiran para atrás. Subimos al tren que enlaza con la estación Central, allí nos indican como llegar al andén del metro que se dirige al Sur.

Llegamos a Ipanema sanos y salvos. Comemos un petisco en un lachonete y bebemos unos chopes en el archifamoso Garota de Ipanema con un look de faveleiros que desentona entre tanto guiri recién maqueado que cena en el local.

Cuando regresamos hacia el hotel, las calles de la ciudad nos ofrecen un último espectáculo. Tres chavales irrumpen en la calzada interrumpiendo el tráfico mientras exhiben su destreza en el arte de la capoeira. Los conductores terminan por resignarse, mientras los viandantes contemplan absortos el incidente. Son espectaculares: unos saltando por encima de los otros, pidiéndoles a los coches que sigan circulando para saltar también por encima de ellos.

La piel se me pone de gallina… esto es Río de Janeiro. Esto es Brasil. Emocionante, espontáneo.

[Ver también en este blog El Maracaná]