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Brasil 10: vendedores ambulantes en las playas

Brasil 10: vendedores ambulantes en las playas

Arraial d'Ajuda
Arraial d'Ajuda
Trancoso
Arraial d'Ajuda
ambulantes
ambulante gafas
ambulantes 2
ambulantes 1
ambulante oleo de coco
ambulante helado

Sobre las fotos

¿Qué sería de las playas brasileñas sin la tradicional estampa del vendedor ambulante vagando a la caza de su presa? Los hay de una simpatía desbordante como también se encuentran de una insistencia insoportable. A veces te desquician sin permitirte disfrutar en paz de tu bien ganado descanso, a veces te divierten y entretienen haciendo que las horas vuelen. Las fotos de esta entrega de nuestra serie fueron realizadas todas en el estado de Bahía pero encontraréis vendedores allá donde haya un pedazo de playa con turistas.

Sobre Brasil 10

Esta entrada forma parte de la serie Brasil 10 en la que realizamos un recorrido visual y temático por Brasil. Para saber más sobre la serie y ver la lista de entradas que ya hemos publicado echa un vistazo aquí.

4 March 2013 | By More
Brasil 10: comidas típicamente brasileñas

Brasil 10: comidas típicamente brasileñas

Praia do Forte, Brasil
moqueca de camarão, Brasil
feijoada
sushi, São Paulo
restaurante Brasil a Gosto
Toca da Onça, São Francisco, Brasil
restaurante Barracuda, Florianópolis
pizza
Clube do Churrasco
ostras gratinadas / oysters au gratin

Sobre las fotos

  1. Pescado. La “carta” de pescado, como es común verla en muchos puntos de la costa brasileña.
  2. Moqueca. Una institución del nordeste brasileño. A consumir con moderación, especialmente las preparadas con aceite de dendé.
  3. Feijoada. Podría ser descrita como el plato nacional brasileño.
  4. Sushi. Un culto de São Paulo que se extendió con resultados desiguales a buena parte de Brasil.
  5. Carne seca. Acompañada de otras delicias del nordeste brasileño.
  6. Gambas y langosta. En las mesas de casi toda la costa.
  7. Gambas. En su versión sequência de camarão, tal y como se sirve en Florianópolis.
  8. Pizza. Popular en todo Brasil, un arte en la ciudad de São Paulo.
  9. Carne. El imprescindible churrasco brasileño.
  10. Ostras. En su modalidad gratinada. En Florianópolis, capital brasileña de la ostra.

Sobre Brasil 10

Esta entrada forma parte de la serie Brasil 10 en la que realizamos un recorrido visual y temático por Brasil. Para saber más sobre la serie y ver la lista de entradas que ya hemos publicado echa un vistazo aquí.

26 November 2012 | By More
<em>churrascarias</em>: manual de uso

churrascarias: manual de uso

Los que ya han visitado Brasil están familiarizados con sus asadores de carne, las famosas churrascarias, y muy especialmente con el formato más popular entre los visitantes extranjeros: el rodízio (tenedor libre, formato que permite comer hasta saciarse por un precio fijo). Los que no hayan visitado Brasil todavía que no se preocupen, en algún momento u otro entrarán en contacto con esos templos de la carne (a no ser que sean vegetarianos, claro está).

Esta entrada pretende ser un manual de uso de las churrascaria que tiene como objetivo preservar la integridad del presupuesto viajero de nuestros lectores y al mismo tiempo garantizar una experiencia lo más placentera posible.

1. MODO DE FUNCIONAMIENTO

1.1 Sentarse y esperar

restaurante Bovinus

En una churrascaria, la carne viene a la mesa. El comensal solo se tiene que levantar para servirse del mostrador de ensaladas y del de platos calientes (sin carne) de los que hablaremos más adelante. La carne, el motivo principal de acudir a comer a una churrascaria, viene a la mesa. Un sinfín de camareros/mozos circulan por los salones del restaurante sujetando unas barras de hierro en las que están ensartados los cortes de carne o empujando unos carritos para el caso de aquellos cortes más grandes. Con cierta regularidad (cuanto más inferior el corte de la carne, mayor la regularidad) esos camareros pasarán por vuestra mesa para saber si queréis comer del corte que llevan en las manos.

1.2 Los “semáforos”

restaurante Bovinusrestaurante Bovinus

Muchas churrascarias tienen una especie de semáforos que permiten indicar a los omnipresentes camareros si quieres que te continúen sirviendo comida o no. El verde significa “sí, quiero más carne”, el rojo indica que “no, no quiero más carne”. Es interesante porque en más de la mitad de las churrascarias en las que he comido el sistema es ignorado por completo por los camareros lo que le lleva a uno a preguntarse por su utilidad real.

1.3 Las pinzas

restaurante Bovinus

En muchas ocasiones el camarero llega a la mesa con las dos manos ocupadas. Con una sujeta la barra de metal en la que está ensartada la carne, con la otra procede a cortarla. Para que en el momento de acabar de cortar el pedazo que os va a servir este no caiga a la mesa existen unas pinzas que debéis utilizar para atrapar el trozo de carne casi cortado y llevarlo a la mesa cuando se haya completado el corte.

restaurante Bovinus

2. CUIDANDO DE LA CARTERA

Desde el punto de vista del propietario de una churrascaria, el negocio está en hacer que sus clientes -que han pagado un precio fijo y por lo tanto tienen derecho a comer tanto cuanto quieran- coman mucho de sus ingredientes menos nobles y poco de sus ingredientes más caros -generalmente los cortes de carne más selectos-. Al mismo tiempo que se invita a que los comensales hagan gastos extras que aumenten el valor de su cuenta. Nótese que no hay necesariamente nada de deshonesto en esta propuesta. Pero como aquí en este blog adoptamos la perspectiva de los viajeros, vamos a ver cómo evitar caer en esas trampas.

2.1 Bebidas

Todas ellas, sin excepción, se pagan aparte. Cuanto más apetitosas, más caras. Los restauradores saben de la pasión de los extranjeros por las caipirinhas. Tened en cuenta que esa caipirinha o cóctel que probablemente os ofrecerán cuando lleguéis al restaurante hará que vuestra cuenta final suba considerablemente. Bebed lo que os apetezca pero ser conscientes del gasto que estáis haciendo. Por esa misma razón, en muchas churrascarias los camareros se encargan de que los vasos de los comensales nunca estén vacíos, para que estos beban sin parar y el consumo no cese nunca.

2.2 Postres

A no ser que el precio indique lo contrario, los postres también están excluidos del precio de un rodízio. Se pagan a parte, y se pagan caros. Estáis avisados.

3. LÍBRANOS DE LAS TENTACIONES

3.1 Aperitivos

Por vuestra mesa pasarán cestos con apetitosos pães de queijo y otras delicias como empanadillas, patatas fritas, croquetas, plátano frito o anillos de cebolla. Y mucho arroz. Son irrecusables y los dueños de la churrascaria lo saben. Pero, ¿estáis pagando el precio de una churrascaria para comer comida barata que podríais encontrar en el bar de cualquier esquina? No, claro que no. Probadlos si queréis, pero no os llenéis con ellos.

La churrascaria, por cierto, es de los pocos establecimientos de comidas en Brasil donde el pan no está tacañamente racionado…

3.2 Ensaladas

restaurante Bovinus

No está nada mal prepararse una sabrosa ensalada antes de comenzar con las carnes. Pero tampoco hace falta exagerar. Si se trata de comer ensalada, los restaurantes vegetarianos le dan un baño a las churrascarias.

3.3 Platos calientes

Muchas churrascarias ofrecen un buffet de platos calientes, con arroz, pasta, pescado. Ni os acerquéis a él. Estáis pagando precio de churrascaria para comer carne, ¿no?

3.4 Carne de ir por casa

La primera vez que el camarero se aproxime a vuestra mesa, la segunda, la tercera y muy probablemente la cuarta os ofrezca cortes inferiores o carnes baratas: lingüiça (una especie de chorizo), diferentes cortes del pollo o sus corazones. ¿Os apetecen? ¡Adelante con ellos! Pero no son esos cortes los que hacen de una churrascaria el templo de la carne.

4. TODO LO BUENO SE HACE ESPERAR

4.1 Vale la pena ser paciente

Lo bueno se hace esperar, y en una churrascaria todavía más. La mejor picanha, la costela, el jabalí, los cortes de carne argentinos (que en Brasil son el súmmum de la sofisticación), el carnero, el prime rib, todos ellos aparecen cuando se supone que el comensal ya está bastante lleno. El más precavido ha llegado al momento culminante de la cena con espacio en el estómago.

4.2 El cliente manda

¿Habéis pedido un pedazo de carne y os ha parecido delicioso? No esperéis a que vuelva, indicadle a uno de los omnipresentes camareros que queréis probar ese corte de nuevo. Para ello una buena idea es preguntar el nombre de los cortes cada vez que llegan a la mesa y quedarse con los nombres de aquellos más sabrosos. Y si el camarero se hace el loco y se olvida de vuestro pedido, insistid de nuevo.

En la churrascaria, vosotros sois los que mandáis. Evitando las trampas que os tiende el establecimiento, sacaréis el máximo partido al dinero ganado con el sudor de vuestra frente.

5. OJO CON LA CUENTA

No voy a juzgar aquí si se trata de errores producto de la mala intención o del descuido, pero el caso es que la frecuencia con la que la cuenta de la churrascaria viene con algún error (siempre perjudicial al cliente) es alarmante. Cuantos más comensales, más probabilidades de que en la cuenta aparezcan cargos por alimentos o bebidas no consumidos. En nuestro último paso por una churrascaria éramos cuatro y nos cobraron seis rodízios. Alertados sobre el error, nos trajeron una nueva cuenta corregida sin ni siquiera pedir perdón por el error. Mucha atención.

Esperamos que estos consejos básicos os sirvan para sacar el mayor provecho posible de vuestro paso por la churrascaria.

25 January 2010 | By More
voy a pedirle un mapa al Papá Noel brasileño, o de cómo anda la información turística en Brasil

voy a pedirle un mapa al Papá Noel brasileño, o de cómo anda la información turística en Brasil

Encontrarán los queridos lectores en esta entrada la triste historia de un viajero extranjero recorriendo el Brasil a la busca –ingenua– de un humilde mapa. Cualquier parecido entre los nombres y los lugares citados en el texto es completamente intencional. Al final del texto, algunas conclusiones a mi modesto entender bastante valiosas.

Capítulo I. Salvador de Bahía. Marzo de 2009.

Mostrador de información turística en el aeropuerto internacional.

TURISTA – Queríamos un mapa de Salvador, por favor.
– No tenemos.
TURISTA – ¿De verdad que no? ¿Ni siquiera un folleto con un mapa?
– No, se nos han acabado.
TURISTA – Bueno, qué se le va a hacer. Ya nos buscaremos la vida. Queríamos una información. Sabemos que hoy martes hay actividad cultural en el Pelourinho. ¿Nos podrías confirmar el horario?
– ¿Cuál actividad?
TURISTA – No sé, nos han dicho que se celebra la misa en la Igreja de Nossa Senhora do Rosario dos Homens Preto.
– Ah, no sé. Espera un momento, que voy a preguntar. Todavía no nos han enviado la programación del mes.
La chica, a la que no se le puede negar la voluntad de ayudar, llama al “Alô turista”, un número de teléfono para que los turistas puedan llamar y resolver sus dudas.
– Tengo aquí dos turistas que querían saber qué programación hay hoy en el Pelourinho. ¿Cómo? ¿No lo sabes? Bueno, pues gracias.
Sin suerte con el teléfono de información turística. Comienza a preguntar a la gente que hay alrededor hasta que alguien finalmente le da la información que buscábamos: no hay nada este martes porque se ha acabado el carnaval hace poco y están suspendidas las actividades.

La búsqueda del mapa prosigue.

Capítulo II. Manaus. Octubre de 2009.

Aeropuerto internacional de Manaos, oficina de turismo cerrada. Sin un triste mapa que llevarse a la boca, el viajero acude al mostrador de la Infraero para preguntar por el cierre de la oficina de turismo. Hete aquí que detrás del mostrador se encuentra, como si se tratase de un hada madrina, una de las chicas que trabaja en la oficina de turismo.

– Está cerrada porque están pasando barniz en el suelo.
TURISTA – ¿No nos podrías dar por lo menos un mapa?
– Están guardados dentro de la oficina y no puedo entrar.
Paciencia. La primera, en la cara, pero no es el fin del mundo.

Primer día de paseo por la ciudad. Acudimos en primer lugar a la oficina de turismo, justo al lado del Teatro Amazonas. La impresión es de precariedad absoluta y total. Dos mesas sin un único folleto encima y dos chicos con uniforme de camuflaje cuidando de la oficina. Aquí conseguimos nuestro mapita, bastante minimalista él, y nada más. En la oficina no hay ni siquiera folletos publicitarios de restaurantes, paseos o agencias de viajes al estilo de tantos otros lugares, no hay nada.

TURISTA – Queríamos saber los horarios de visitas del Teatro Amazonas.
– No estoy seguro, como el teatro está aquí al lado, podéis acercaros y preguntar.
En fin, realmente hemos hecho una pregunta inusual, hay tantos edificios interesantes en Manaos que quién va a querer saber los horarios de visita del Teatro Amazonas que está casi pared con pared con la oficina de turismo, ¿no? Pero gracias por la voluntad de ayudar.
TURISTA – ¿Nos podrías informar sobre los horarios del autobús turístico?
– No estoy seguro, pero para aquí delante, podéis preguntarle al conductor.
Ahí el compañero reacciona y se acuerda que tienen un folletito escondido del autobús turístico. Sí, ¡el folleto contiene los horarios! Como hemos visto que la información, ya sea impresa o vía oral, no sale con mucha facilidad, nos despedimos.

El día de nuestra vuelta, mientras paseamos haciendo tiempo por el aeropuerto, descubrimos que la oficina de turismo está abierta. Creo que después de 8 años en Brasil se me ha pegado algo de la tenacidad del brasileño, “que no desiste nunca”, y si no tuve mi mapa al comienzo del viaje, por lo menos lo voy a tener ahora (pensé ilusamente). Entro en la oficina. Sin folletos en las mesas pero tres chicos vestidos de camuflaje dispuestos a ayudar.

TURISTA – Quería un mapa, por favor.
La respuesta me desmontó por completo.
– No tenemos.
¿Cómo que “no tenemos”? O la chica del día que llegamos al aeropuerto mintió, y no había tales mapas guardados en la oficina, o los chicos ahora están mintiendo, y no quieren darme un mísero mapa.
TURISTA – No tenéis mapas, ¿de verdad? Bueno, qué se le va a hacer, por lo menos quería un folleto con los principales atractivos turísticos de Manaos.
Tenía que haber visto venir la respuesta.
– Esa información viene en el mapa, y no tenemos.

Capítulo III. São Paulo. Noviembre de 2009.

Aeropuerto internacional, oficina de turismo.

TURISTA – Queríamos el Mapa das Sensações de São Paulo.
– No nos ha llegado todavía.
TURISTA – ¿No? ¡Pero si el prefeito de la ciudad anunció a bombo y platillo que iban a ser distribuidos centenares de miles de mapas en oficinas de turismo y otros lugares por donde pasan los turistas!
– Lo sentimos, todavía no nos ha llegado. Este fin de semana nos llegará el primero, pero solo para enseñarlo, no para darlo.

Capítulo IV. Brasilia. Noviembre de 2009.


[foto: poste mentiroso]

Aeropuerto internacional. Busca que te busca y no encontramos la oficina de turismo. Y al igual que las brujas, pensamos, oficina de turismo haberla, hayla, porque en la parte exterior del aeropuerto hay un tótem con la i de información turística.
Preguntamos a una persona que pasea con una credencial.

TURISTA – ¿La oficina de turismo, por favor?
– En esos mostradores ahí al fondo.

¡Claro que tenía que haber oficina! Un poco escondida, pero al final vamos a llegar a ella. Craso error, nos han mandado a los mostradores de varias agencias de viajes locales. Ya que estamos ahí, preguntamos:

TURISTA – ¿La oficina de turismo, por favor?
– No hay.
TURISTA – ¿No hay????
- No, no hay, había pero la cerraron.

No es posible. Nos cuesta creerlo, ¿un aeropuerto internacional sin oficina de turismo? Como hemos visto el tótem fuera, decidimos preguntar a otra persona. No es la primera vez que nos dan la información equivocada.

TURISTA – ¿La oficina de turismo, por favor?
– Está en la zona de salidas, en el piso superior, es un mostrador redondo.

¿Veis como sí que tenía que haber oficina de turismo? Nos parece un poco raro que esté en la parte de las salidas y no en la de llegadas, pero allá vamos, cosas más raras ya vimos en nuestros viajes. Pero una vez más, nuestro gozo en un pozo, porque la tal oficina de turismo con formato circular es el mostrador de la Infraero, la agencia del gobierno brasileño responsable por los aeropuertos.

Por si habéis perdido la cuenta, la cuarta vez que preguntamos:

TURISTA – ¿La oficina de turismo, por favor?
– No hay, pero díganme en qué puedo ayudarles.

Ahora sí que no nos cabe la menor duda de que realmente no hay oficina de turismo en el aeropuerto internacional de Brasilia, capital de Brasil y futura sede del mundial de fútbol 2014. Pero por lo menos nos hemos encontrado con alguien con ganas de ayudar.

TURISTA – Queríamos un mapa de Brasilia.
– Ah, eso no tengo.
TURISTA – ¿No tiene? Necesitamos un mapa, vamos a alquilar un coche y sin él no vamos a encontrar el camino del hotel.
– Lo siento, no tengo, pero si van a la librería que hay ahí al fondo pueden comprar uno.

Sin comentarios. Al final los minutos pasados estudiando el camino del hotel en Google Maps sirvieron de algo y conseguimos navegar por “quadras”, “asas”, “superquadras” y llegar a nuestro destino sin dar demasiadas vueltas y sin la ayuda de mapa o GPS.

Como no contábamos con que no hubiera oficina de turismo en el aeropuerto, estamos medio vendidos, no tenemos ningún folleto con horarios de los monumentos ni nada parecido y, peor, no sabemos dónde hay una oficina de turismo. En el hotel, como es habitual, solo hay publicidad de restaurantes caros y poca cosa más. Una vez más, paciencia. Este país fue hecho para la aventura, si el turista tuviera las cosas facilitadas ya no sería Brasil.

Hete aquí que mientras visitamos el Museu da República nos encontramos con un mostradorcito con el logotipo de Brasiliatur, el organismo de turismo de Brasilia. Yes!, la encontramos, ¡finalmente una oficina de turismo!

TURISTA – Queríamos un mapa de Brasilia.
– Se nos han acabado y solo nos mandarán más el próximo mes.

Es nuestro sino. Las autoridades de turismo de este país están dominadas por mapófobos, seres malignos que desprecian la cartografía y no consiguen entender la importancia que un simple mapa pueda tener para el turista extranjero que ha llegado a una ciudad que no conoce.

Como fuera el caso en Salvador, nos encontramos con una encargada con la mayor voluntad del mundo en ayudar, y nos acaba dando un folleto bien bonito con los atractivos de Brasilia que contiene un mapa minúsculo de escasa utilidad si no se tiene una lupa a mano. Pero solo por el folleto ya nos sentimos felices. Un folleto de esos que no se encuentra todos los días en Brasil, con una descripción de los atractivos turísticos de la ciudad, con la dirección, el horario de funcionamiento y otras informaciones prácticas.

Aprovechando la simpatía hacemos varias preguntas sobre lugares que se pueden visitar durante el fin de semana que vamos a estar en la capital.

- El domingo vais a poder visitar el Palácio do Planalto (la sede del ejecutivo brasileño).

La ilusión nos dura hasta un par de horas después cuando nos acercamos a la Praça dos Três Poderes y vemos un Palácio que parece haber sufrido una combinación de terremoto con atentado con bomba. Ahora me acuerdo, lo vi en las noticias, el Planalto está pasando por una gran reforma y va a estar cerrado a las visitas durante muchos meses. Es difícil conseguir información y cuando se logra, no siempre está a la altura de lo que se espera.

Eso sí, las autoridades de turismo de todas las ciudades citadas en esta entrada tienen la desfachatez de incluir de forma subrepticia una “taxa turística” en las facturas de los hoteles. Esa taxa supuestamente sirve para que el propio turista financie de su bolsillo la divulgación del destino que está visitando. Así, como suena, al turista no se le da nada pero él tiene que ayudar a financiar el “nada” que se le va a dar a futuros turistas.

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AMPARO AL TURISTA, EL GRAN DESAFÍO

Si el trabajo realizado por la Embratur para promover Brasil como destino turístico en el extranjero no tiene una continuidad dentro de Brasil (tarea esta responsabilidad de Ministerio de Turismo y las autoridades de los estados), buena parte del esfuerzo realizado habrá servido para poco.

La deficiente información turística es una constante. En De viaje a Brasil hemos asumido con reticencias la tarea de dar información que si estuviéramos informando sobre otro país con una infraestructura turística más desarrollada sería proporcionada directamente por las autoridades. Mapas, informaciones sobre desplazamientos y transporte público, otra serie de informaciones objetivas. Sería mucho más fácil dar un enlace directo a la página correspondiente de la autoridad de turismo del destino abordado. Pero como en la mayoría de los casos esa información no existe, tenemos que salir a buscarla por nuestra cuenta –en una tarea que hasta el día de hoy no ha contado con el más mínimo apoyo institucional–. En cierta forma es una situación interesante, porque garantiza que las voces independientes tengamos un peso proporcionalmente mucho mayor que el discurso institucional. Pero nos parece que una colaboración con las instituciones rendiría resultados mucho más fructíferos para la promoción turística de Brasil en el extranjero.

Puede que el turista que viene a Brasil en viajes organizados no sienta tanto el desamparo institucional, pero el viajero independiente se ve obligado a contemplar un viaje a Brasil como una aventura a lo desconocido. En cualquier caso, estoy de acuerdo con Ricardo Freire, por estas y otras razones, el turista extranjero en Brasil debería ser tratado como un héroe. Ojalá que alguna institución me haga cambiar en un futuro no muy lejano de opinión.

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ENTRADAS RELACIONADAS:
carta abierta a la Embratur
dos preguntas para los lectores del blog

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21 December 2009 | By | 16 Comentarios More
la Oktoberfest en Blumenau

la Oktoberfest en Blumenau

Es comprensible que el turista que viene de lejos, especialmente el que lo hace desde Europa, priorice lo que le resulta nuevo y deje en un segundo o tercer plano aquello que le es más próximo. Si quiero ir a la Oktoberfest, me voy a Munich, deben pensar muchos. Por esa razón, en el inconsciente colectivo de muchos viajeros extranjeros Brasil está poblado por capoeristas, selva y playas. La realidad es que uno de los rasgos más destacados del gigante sudamericano es la inabarcable diversidad que engloba. Y en el nombre de esa diversidad que está en el DNA brasileño nos atrevemos a afirmar que la brasileñidad de la Oktoberfest de Blumenau no es menos legítima que la del samba de Río de Janeiro o el carnaval de Salvador.

Photobucket
[foto de ariel martini reproducida bajo licencia Creative Commons]

La Oktoberfest de Blumenau, en el estado de Santa Catarina, una zona de colonización alemana, es la mayor fiesta alemana de toda Latinoamérica. Este año se celebrará entre los días 1 y 18 de octubre y será una edición especial porque es la primera que ocurre después de las catastróficas inundaciones que asolaron Blumenau y su región. El espíritu de fiesta debe reinar por todo lo alto. En la página de la fiesta hay información muy completa sobre la misma.

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24 August 2009 | By | 4 Comentarios More
¡gol!

¡gol!

En De viaje a Brasil ya hemos hablado del Maracaná y con Brancellao relatamos una Aventura en el Maracaná. En el Blog de São Paulo ya hemos hablado del Museu do Futebol y del estadio de Morumbi. Pero no a todos les será factible acudir a un partido de fútbol durante su estancia en Brasil.

Existe una alternativa fabulosa, que es escuchar un partido en la radio. O, para aquellos cuyo portugués no pase del chapurreo más básico, escuchar por lo menos 10 minutos de retransmisión. Brasil me ha hecho recuperar la pasión por escuchar las retransmisiones en la radio. Perdí el interés en España, y mientras viví en el Reino Unido solo el entrañable Bill McLaren me emocionó (en otro deporte, es la mítica voz del rugby).

En Brasil los comentaristas televisivos van de lo aburrido (como suele ser habitual en otros lugares) a lo altamente tóxico (como es el caso del principal comentarista de la cadena Globo, cuyas opiniones causan graves daños al sistema nervioso). Pero la radio, la radio es otro mundo. Sintonicen la cadena Band y escuchen un partido narrado por Ulisses Costa (o José Silvério, o muchos otros). De repente, el contenido deja de tener importancia, y la forma avasalladora de entregarlo se apodera de ti y tu cabeza comienza a dar vueltas. Os dejo con una pequeña grabación de un gol narrado por Costa.

23 June 2009 | By | 3 Comentarios More
<em>brigadeiro</em>

brigadeiro

brigadeiro

Uno de los dulces más típicamente brasileños, y muy consumidos en las pastelerías, es el brigadeiro (en português, brigadier). Nació en São Paulo en la década de los 40 cuando, según cuenta la Wikipedia en portugués, un grupo de amas de casa comenzó a preparar el dulce en fiestas en homenaje al brigadier Eduardo Gomes, en aquel entonces candidato a la presidencia de Brasil.

brigadeiro

El brigadeiro es un dulce pequeño, en forma de bola. Sus ingredientes básicos son la leche condensada, el chocolate en polvo y la mantequilla [manteca]. Hecha la bola, se recubre con pedacitos de chocolate. Es muy típico servir el dulce en las fiestas de cumpleaños.

Para ser consumido sin preocuparse demasiado con las calorías.

18 June 2009 | By More