Praia do Forte, Imbassaí e Itacimirim

12 Marzo 2008 Tony Publicado en destinos: Bahía, rincón del viajero 2 comentarios »

El Rincón del viajero da la bienvenida hoy a nuestro amigo Ariel, de Buenos Aires, que estuvo recorriendo la costa norte del estado de Bahía y nos ha mandado sus impresiones en un excelente texto lleno además de informaciones prácticas. ¡Gracias, Ariel! Si quieres compartir datos de tu viaje con otros viajeros, escríbeme a la dirección de correo que aparece en la página de contacto del blog.

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COSTA DOS COQUEIROS

Mucha vegetación, extensas y bien preservadas playas, miles de cocoteros, una brisa agradable y un mar cálido y cambiante es lo que tiene para ofrecer el litoral norte del estado de Bahía. El siguiente texto corresponde a un viaje realizado a mediados de febrero a la zona conocida como Costa dos Coqueiros, con paradas en Praia do Forte, Imbassaí e Itacimirim.

PRAIA DO FORTE

Es, sin dudas, el principal destino del litoral norte bahiano y el punto de partida de la llamada Linha Verde, que corre paralela a la costa, aunque a varios kilómetros de distancia. Al llegar, generalmente en bus (R$ 7 desde el aeropuerto, a 50 kilómetros) o taxi (R$ 120, luego de que nos pidieran R$ 175 y R$ 150) lo primero que verán es la llamada Alameda do Sol, o avenida ACM. Allí se ubican, a lo largo de unas 8 o 9 cuadras, los principales comercios, restaurantes, bares, servicios y algunas de las posadas. Se trata de una peatonal muy bien cuidada, con mucha vegetación –que se agradece mucho a la siesta, cuando el sol pega duro-, que desemboca en una plaza junto a la iglesia local, la playa y una feria de artesanías.

El lugar es, sencillamente, encantador. A pesar de los cambios que sufrió con el tiempo –de ser una villa de pescadores a tener unas cuantas tiendas de joyas y restaurantes de cocina internacional-, sigue manteniendo un aire local. Se nota, por sobre todo, el esfuerzo en buscar un crecimiento organizado, lo más ecológico y armonioso posible. Así, el centro de la villa es limpio, cuidado, y en él se cruzan decenas de turistas con niños locales que juegan sin temores, como si la peatonal fuese un patio más de sus casas. Da gusto recorrerla una y otra vez, descubriendo cosas nuevas cada vez, mientras nos esquivan los bicitaxis que unen los extremos de la villa.

CLIMA: los que llegan desde Argentina o el sur del continente tendrán que adaptarse a una jornada “corta”, con un Sol que sale cerca de las 5 y que nos deja una noche cerrada minutos después de las 18, unas tres horas antes que hoy en día en Buenos Aires. Así, se impone ir temprano a la playa, para aprovechar al máximo. De todas formas, alcanza: ya a eso de las tres de la tarde uno busca refugio lejos de la arena y ruega para que el Sol deje de castigar. La brisa que llega en forma suave y constante desde el mar ayuda, y mucho. Lluvias: enero y febrero son buenos meses, con muy pocas precipitaciones (en nuestro caso, solo una tarde de lluvia sobre 13 jornadas completas).

HOSPEDAJE: una habitación doble en una posada bien ubicada –a mediados de febrero, todavía temporada alta- se puede conseguir por unos R$ 60 (sencilla, con desayuno, ventilador de techo y cable con unos pocos canales), pero el promedio está en la franja de los R$ 80-100 por noche. Nos alojamos en la simple, limpia y tranquila Pousada Bellas Artes por R$ 70, con tarifa reducida por estadía prolongada (normal, R$ 80). Si bien hay varias sobre la ACM, es recomendable ir a aquellas ubicadas en calles cercanas (Rua da Aurora, o Alameda da Lua), para escapar del ruido, pero sin dejar de estar en el centro (igual, mientras estén en la villa, estarán cerca de todo). Cuidado con las que quedan al principio de la peatonal, cerca del parador de taxis y del Bar de Souza (que concentra la música en vivo y la diversión durante las noches): pueden llegar a lamentarlo a la hora de dormir.

COMIDAS: sin dudas, uno de los puntos fuertes. Una veintena de restaurantes ofrecen platos de comida local e internacional, con precios para todos los bolsillos. En promedio, una cena para dos, con una cerveza o dos refrigerantes (bebidas gaseosas), cuesta unos R$ 40-50, con tasa de servicio incluida. Para cenar por menos: Manía de Comer (pizzas, todas, R$ 25; crepes desde R$ 9); o Bariloche, con excelentes hamburguesas (desde R$ 4) y una inmejorable ensalada homónima (R$ 16). Almuerzos al paso: Olivera delicatessen, a metros de la Praça dos Artistas, con sándwiches y salgados por R$ 1,50. Muchos lugares tienen música en vivo, con sonidos que luego llegan hasta la cuenta: en general, unos R$ 5 más (como en Bambú, con muy buena cocina). Los platos locales, como las famosas moquecas, son algo más caros, difícilmente por debajo de los R$ 45 para dos, lo que eleva el precio de una cena a R$ 60-65.

PLAYAS: con fuerte presencia de piedras, su uso se mueve de acuerdo a las mareas. Con la baja, aparecen las llamadas “piscinas naturales”, en las que se puede tomar un baño relajado. Para esto, es recomendable la llamada Praia do Lord, a unos mil metros a la izquierda del faro.

Para los que quieran hacer snorkel es altamente recomendable seguir unos 600 metros más hasta la famosa Papa Gente, con profundidades de hasta 5 metros. Es importante ir cuando la marea está realmente baja (si no consiguen la tabla, es cuando vean las olas rompiendo a unos 200 metros o más de la costa) y llevar (o alquilar, a R$ 10) snorkel con máscara. También se alquilan patas de rana a R$ 5 el par. Es realmente un placer nadar en el lugar, donde fácilmente se ven peces coloridos, erizos, langostas y corales que, como todos sabemos, no hay que tocar ni pisar. Por otra parte, los locales recomiendan nadar siempre pegados a los bordes de la “piscina” y no por el centro, ya que –afirman- hay corrientes internas que pueden ser peligrosas. Además, ante cualquier inconveniente, esto nos permitirá afirmarnos en las piedras y salir. Los que buscan hacer surf y bodyboard tendrán que ir a otras playas o meterse muchos metros mar adentro para poder tomar alguna ola medianamente digna.

En tanto, caminando en sentido sur, se puede llegar hasta la playa del Eco Resort. Aunque no tiene servicios –son todos para huéspedes y están fuera de la franja de arena-, vale la pena la caminata para bañarse en sus aguas tranquilas y en un fondo con pocas piedras.

En cuanto a los servicios, una diferencia con las playas del sur de Brasil (Florianópolis, Bombinhas) es que hay paradores organizados (barracas) y otros no tanto donde uno puede usar reposeras, sombrillas y cadeiras sin tener que pagar por ellas: basta con apenas consumir algo (lata de Coca-Cola, R$ 2; agua de coco, R$ 2; cerveza, R$ 3,50). Sin dudas, algo muy bueno para los que estamos acostumbrados a que nos cobren por todo en la playa.

IMBASSAÍ

Completamente distinta de Praia do Forte, pero no por ello menos agradable. Se trata de una pequeña villa ubicada a unos 10 kilómetros de Praia do Forte, en sentido norte. Se puede llegar con los buses Linha Verde (a R$ 1,90 por tramo, generalmente cada media hora) o en las vans que hacen el mismo trayecto (R$ 2). Casi todos los servicios los dejarán en la ruta, por lo que hay que caminar unos 10-15 minutos hasta llegar a la costa. Si quieren ir en taxi deberán pagar no menos de R$ 40-50.

El panorama en Imbassaí es bien diferente. Menos desarrollo, un verde mucho más salvaje, sagüis (pequeños monos típicos de la zona) saltando entre árboles y cables de electricidad, un río oscuro y de aguas cálidas que desemboca en el mar, que aquí tiene más oleaje y pocas piedras… En fin, un ambiente mucho más virgen, más popular y menos sofisticado que su vecina la del fuerte.

En la playa principal, a la que se llega tras cruzar un puente y una breve caminata, cada barraca ofrece servicios tanto de cara al mar como al río. Así, uno puede pasar un rato ubicado en una mesa con vista a las olas, tomar algo, y luego –ya con ganas de buscar reparo del viento y del sol- mover las cosas hasta una mesa con vista el río (preferido de los locales), comer algo ahí, y pagar todo en la misma cuenta. Los precios son similares a los de Praia do Forte. También se puede alquilar un kayak (R$ 8 la media hora) para recorrer las aguas.

En nuestra opinión, el lugar es bellísimo y vale la pena visitarlo más de una vez. Pero no lo podríamos tomar como lugar de estadía para más de dos días. La oferta de restaurantes, bares y comercios existe, pero es escasa. Y teniendo en cuenta que aquí la noche llega muy pronto –para nuestros relojes sureños-, se agradece largamente el menú nocturno ofrecido por Praia do Forte (tiendas, heladerías, música en vivo, etc.). Otro factor a tener en cuenta es el transporte: una vez que cae el Sol, comienza a escasear, sino a desaparecer, por lo que es más difícil llegar o salir de Imbassaí que de su vecina. De todas formas, depende de cada uno, y de si tienen o no auto.

ITACIMIRIM

Junto con Guarajuba, es otro de los puntos fuertes del litoral norte. En nuestro caso, llegamos hasta la Praia da Espera, que concentra buenos servicios frente a una pequeña bahía. A la izquierda, las olas son más aptas para surfear, mientras que a la derecha, con la marea baja, se forman piscinas naturales. Al fondo, se mantiene la constante: playas casi desiertas y cientos de cocoteros.

Una cuestión que vale la pena destacar es el acceso al lugar. Al igual que otras playas de la zona, los buses nos dejan en la ruta (BA-099, aquí Estrada do Coco) y el mar queda a un par de kilómetros, por lo que hay que tomar otro medio de transporte.

En el caso de Itacimirim, donde nos deja el bus no hay taxis, por lo que hay que subirse a una moto-taxi. A la ida, todo bien: éramos dos, tomamos dos motos y viajamos uno detrás del otro (R$ 2,50 cada uno). Pero a la vuelta, la cosa se complicó: no pasan dos motos juntas ni por casualidad, por lo que no quedaba otra que separarse. Así, una misma moto llevó a uno hasta la ruta, lo dejó, y luego volvió a buscar al otro. No es algo grave, pero puede que a muchos no les guste (¿qué pasa si uno se cae o hay un accidente? ¿El que se queda se entera varias horas más tarde? ¿Cómo maneja el que se llevó a mi novia/o- amiga/o?) Esto puede suceder a la hora de visitar otras playas, no solo las de Itacimirim (es más, en la entrada a Guarajuba, un lugar de muchos condominios, no vimos ni taxis ni motos).

** EXCURSIONES/PASEOS **

SALVADOR: es necesario tomarse un día entero, salir temprano y regresar ya de tarde-noche. El precio del bus hasta la rodoviaria es de casi R$ 8. De allí hay que tomar otro (R$ 1,70) hasta el puerto, a metros del Mercado Modelo. La jornada les alcanzará para visitar el Mercado, tomar el Elevador Lacerda y recorrer la ciudad alta, el Pelourinho y alguna que otra iglesia o centro cultural. La excursión “Pelourinho by night” (los martes, cuando toca Olodum) desde Praia do Forte cuesta desde R$ 200, ya sean dos o cuatro personas. Nosotros encontramos a la ciudad relativamente tranquila –no nos sentimos inseguros- y con vendedores mucho menos “pesados” de lo que nos habían dicho. Basta un “no, obrigado”, seguro pero cordial, para que la oferta quede atrás.

CASTELO GARCIA D’AVILA: ubicado en las afueras de Praia do Forte, es la primera gran edificación portuguesa en Brasil. Las opciones para llegar a él son subir a un tupi (pequeña moto-taxi, con asientos atrás) o a un buggy. Esto les costará alrededor de R$ 40, con una hora de espera, más los R$ 6 de entrada por persona al lugar. La otra posibilidad es rentar bicicletas (desde R$ 5 la hora), pero el calor a cualquier hora y el camino de tierra en subida lo hacen poco aconsejable. A nosotros, nos gustó más el corto paseo en buggy que el lugar en sí. No se pierde mucho con ir, pero tampoco esperen demasiado si no son muy fanáticos de las ruinas históricas.

PROJETO TAMAR: sin dudas, una de las grandes cartas de presentación de Praia do Forte. Aunque había depositadas en él pocas expectativas, nos resultó una visita más que agradable. Las tortugas marinas -verlas nadar, respirar- son grandes y hermosas. También hay tiburones y peces locales, más un estanque con especies “para tocar” (estrellas de mar, caracoles, etc.). La entrada cuesta R$ 8 para adultos. Consejo: ir de tarde, a eso de las 16, y prestar atención en la entrada (antes de comprar el ticket) al letrero que avisa si habrá o no, cerca de las 17, apertura de los nidos y lanzamiento de los filhotes (tortuguitas) al mar.

OTROS PRECIOS: paseo de todo el día hasta Mangue Seco, no menos de R$ 400 (2-4 pax, incluye buggy y barco), casi imposible ir por cuenta propia. Paseos en buggy a la reserva de Sapiranga, o playas de la zona (Arembepe, Guarajuba, Barra do Jacuípe y otras), entre R$ 50 y R$ 75 por persona. Excursión a Sapiranga, en cuatriciclos, R$ 90 por vehículo (hasta dos personas). El Hostel de Praia do Forte ofrece un combo con 4 actividades por R$ 60.

** RECOMENDACIONES Y EXPERIENCIAS VARIAS **

A la hora de preparar nuestro viaje, como muchos, investigamos, miramos mapas, planificamos un día aquí, otro allí. Bien: una vez en Praia do Forte, la situación fue distinta. Playas que en el mapa aparecían a 20 kilómetros, a las que uno puede pensar que llega fácil con un bus, ya que la ruta se ve cerca, terminaron resultando muy difíciles de acceder (si no tienen, como nosotros, mucho dinero para desparramar en taxis o tours).

En bus, se puede llegar fácil a Imbassaí, Salvador y Arembepe. También a Porto Sauípe, pero las playas no son muy buenas y el pueblo tiene muy poco para ofrecer. El resto –como Itacimirim o Guarajuba- está a varios kilómetros de la ruta y, como ya dijimos, hay que tomar una moto, si conseguimos. Las de más al norte (Barra do Itariri, Sitio do Conde, Subauma, etc.) son casi inaccesibles por vía bus, o llevaría gran parte del día ir y volver, así estén a menos de cien kilómetros. Además, la información es muy escasa: en Praia do Forte, durante nuestra visita, ni siquiera funcionaba el centro turístico oficial.

Así, los que tengan un presupuesto moderado, con poco para gastar en taxis y buggies, tendrán que mentalizarse en quedarse más tiempo en Praia do Forte e Imbassaí. Además, el calor fuera de la brisa de la playa invita a moverse más bien poco. Un programa razonable podría ser –para aquellos que tengan alrededor de dos semanas disponibles- repartir la estadía entre Praia do Forte y Morro de Sao Paulo, al sur de Salvador. El viaje desde la primera a la segunda, o viceversa, les consumirá una jornada.

Buses: desde el aeropuerto de Salvador a Praia do Forte, los servicios parten a las 10.15, 13, 15, 17 y 19 horas. El primero en sentido contrario sale a las 9.30. El valor es R$ 7, demora cerca de 1.15hs y es una buena forma de ahorrarse R$ 200 (entre la ida y la vuelta). En todo caso, informarse bien, ya que la gran mayoría de los Linha Verde que llegan a la rodoviaria de Salvador no ingresan al aeropuerto.


¿Arraial d’Ajuda o Porto Seguro?

29 Febrero 2008 Tony Publicado en destinos: Bahía 10 comentarios »

Según nos cuenta un amigo de este blog, parece que las agencias de viajes argentinas acaban de redescubrir Porto Seguro, y que la comercialización que se está realizando del destino ni siempre es transparente ni siempre cuenta toda la verdad sobre lo que el turista se va a encontrar al llegar. Por eso me ha parecido interesante hacer una entrada comparando Porto Seguro con Arraial d’Ajuda.

Porto Seguro

En este blog hay una ficha sobre cada uno de los dos destinos: Arraial d’Ajuda y Porto Seguro. Además de fichas sobre Caraíva y Trancoso, dos lugares que vais a querer visitar durante vuestra estancia en la zona.

En Mapa de la zona de Arraial d’Ajuda coloqué un mapa hecho con GoogleMaps para ayudar a entender mejor la zona, que básicamente está distruibida así:

  • al norte del río Buranhaém, Porto Seguro. Al norte de Porto Seguro, playas interminables en las que están la mayoría de los hoteles. Al norte de esas playas, Santa Cruz de Cabrália y Santo André.
  • al sur del río Buranhaém, Arraial d’Ajuda primero, después Trancoso , la praia do Espelho y después Caraíva.

Siempre que se quiera ir de Porto Seguro al sur del río Buranhaém hay que cruzar éste usando el servicio regular de balsas (transbordadores). El tiempo que se tarda en llegar de Porto Seguro a Arraial d’Ajuda depende de la localización de vuestro hotel (puede haber varios kilómetros hasta la balsa), del tiempo que tengáis que esperar hasta que salga el barco, y 10 minutos más que es lo que tarda el transporte público en llegar desde la balsa hasta Arraial. Estar en Porto Seguro no es estar en Arraial d’Ajuda, y viceversa.

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DE PORTO SEGURO:

  • principal destino del turismo de masas brasileño. De todos los destinos playeros del nordeste brasileño, Porto Seguro es el más asequible para el gran mercado consumidor que se encuentra en la región sudeste de Brasil. Los que no pueden permitirse viajar a otra playa, van a Porto Seguro. La mayor agencia de viajes y operadora turística brasileña tiene una gigantesca base de operaciones en Porto Seguro, con hoteles propios y una flota de decenas de autobuses. Como resultado, lo habitual en Porto Seguro durante la temporada alta son hordas de turistas por todas partes y playas abarrotadas de gente.
  • grandes hoteles a lo largo de playas interminables situadas en las afueras de la ciudad. Para todos los desplazamientos hay que recurrir a algún vehículo.
  • una ciudad a grandes rasgos bastante fea, con la excepción de la pequeña parte histórica, que se puede visitar en una mañana.
  • música a todo volumen en las megabarracas (grandes bares con música en directo) de las principales playas. Durante la temporada alta, las megabarracas funcionan ininterrumpidamente.
  • por la noche los turistas se concentran en la Passarela do Álcool, una calle de Porto Seguro, justo al lado del mar, con tiendas y restaurantes, y a lo largo de la cual se montan puestos de artesanía de no mucha calidad y de venta de bebidas alcohólicas (entre ellas, la célebre capeta, una bebida hecha con vodka, guaraná y leche condensada). El hecho de que la Passarela do Álcool sea uno de los principales atractivos de Porto Seguro ayuda a entender fácilmente el tipo de diversión que se encuentra en el lugar.

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DE ARRAIAL D’AJUDA:

  • al no haber grandes hoteles, el turismo de masas se queda en Porto Seguro.
  • un pueblecito encantador, con una de las calles más agradables de Brasil, la rua do Mucugê, cuyas tiendas, bares y restaurantes cobran vida al caer la tarde.
  • mayor variedad de playas (y playas más bonitas) que en Porto Seguro. Se puede llegar a casi todas ellas caminando desde el pueblo.
  • cercana a Trancoso, adonde se puede llegar fácilmente en 40 minutos utilizando el transporte público.
  • aunque en general los precios de la región no se acercan, ni mucho menos, a lugares como Búzios, los precios de Arraial d’Ajuda son un poco más caros que los de Porto Seguro.
  • por la noche hay fiestas en los bares de la playa, con música y ambiente menos tumultuoso que el de Porto Seguro.

Existe la posibilidad de alojarse en Porto Seguro a un precio más reducido y desplazarse casi todos los días a Arraial. Se puede hacer perfectamente, pero tened en cuenta que todos los días se os irán un par de horas en los desplazamientos, además de que no llegaréis a disfrutar de la noche de Arraial. Tened en cuenta también que, dependiendo de la localización de vuestro hotel en Porto Seguro, tendréis que pedir un taxi cada vez que queráis llegar hasta la balsa que lleva a Arraial. El ahorro teórico puede no llegar a ser tal.

Hay gente que compra un paquete de vacaciones para Porto Seguro, se divierte, y vuelve a casa feliz. Hay gente que compra ese mismo paquete, y se arrepiente de no haber elegido Arraial d’Ajuda como su destino en vez de Porto Seguro.


Mapa de la zona de Porto Seguro

28 Febrero 2008 Tony Publicado en destinos: Bahía Comments Off

Este mapa de la zona de Porto Seguro se complementa con el Mapa de la zona de Arraial d’Ajuda que publiqué recientemente. En él he señalado las principales playas (el símbolo del sol) así como otros lugares de interés.

Como en otros mapas hechos con la misma herramienta, al hacer clic en cualquier símbolo os aparecerá una ventana con la identificación del mismo. Para muchos de los lugares he colocado una pequeña foto.


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Dejad vuestras consultas sobre Porto Seguro en la entrada Destinos: Porto Seguro.


Mapa de la zona de Arraial d’Ajuda

24 Enero 2008 Tony Publicado en destinos: Bahía Sin comentarios »

Al igual que hice con Fernando de Noronha cuando GoogleMaps incorporó imágenes en alta resolución de la isla (mapa de Fernando de Noronha), he aprovechado que ahora disponemos de imágenes en alta resolución del litoral de Arraial d’Ajuda y Porto Seguro para realizar otro mapa en el que he señalado playas (el símbolo del sol) y otros lugares de interés.

Como en otros mapas hechos con la misma herramienta, al hacer clic en cualquier símbolo os aparecerá una ventana con la identificación del mismo. Para muchos de los lugares he colocado una pequeña foto.


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Dejad vuestras consultas sobre Arraial d’Ajuda en la entrada Destinos: Arraial d’Ajuda o, si se trata de una consulta específica sobre la localización de una pousada, en localización de las pousadas.


Recife de Fora, Maracajau, y las informaciones encontradas

8 Enero 2008 Tony Publicado en destinos: Bahía, destinos: Natal y Pipa 8 comentarios »

En la entrada correspondiente a Porto Seguro, la lectora Analia me hace una pregunta que suscita varios asuntos muy interesantes y relevantes:

Les cuento que soy argentina y viajo de vacaciones a Porto Seguro (Cabralia) en Febrero 2008. Nunca antes fui a Brasil y estoy sumamente ansiosa.-
Una de las cosas que lei en internet es acerca de la “maravilla” que es la excursion a Recife do Fora y ahora leo en el blog:
“LO QUE MENOS NOS GUSTA: el crimen medioambiental perpetrado a diario en el Recife de Fora”
“CUIDADO CON: el paseo de barco al Recife de Fora, dependiendo del estado del mar, os acordaréis de él toda vuestra vida”
Quien me cuenta mas sobre este tema???

De entrada, quiero dejar claro un punto relacionado con los blogs de viajes (y por ende, los blogs sobre cualquier otra temática) que me parece fundamental: los blogs dieron a los viajeros el poder que antes solo tenían los medios de comunicación. En el terreno del turismo, durante décadas el monopolio de la información recayó casi exclusivamente en partes con intereses creados. A nadie se le escapa que el turismo es una actividad económica muy importante. Hoteleros, autoridades, editoriales y sus anunciantes; hasta hace bien poco eran ellos los únicos que nos decían adónde había que ir, dónde había que alojarse, qué había que comer y con quién había que contratar las actividades.

Maracajau

Los foros de viajes en un primer momento, y ahora ciertamente los blogs, han dado a ese protagonista hasta ahora silencioso de los viajes la oportunidad de hacer oír su voz. El principal compromiso de la voz de ese viajero que ahora relata sus andanzas por el mundo es consigo mismo y con su propia experiencia y sentimientos. Y, de repente, otros viajeros han pasado a valorar más la experiencia de esa nueva voz, y a relativizar el mensaje de los de siempre. Este cambio ha asustado ciertamente a los antiguos guardianes de la verdad, y ha provocado movimientos muy interesantes en la blogosfera. En Brasil, y de ello me ocuparé dentro de unas semanas, el mayor grupo editorial del país ha intentado poner su pica en Flandes pasando a controlar una experiencia bloguera en la que la participación colectiva era esencial.

Toda esta introducción me parecía necesaria para llegar al meollo del asunto. La excursión al Recife de Fora es una “maravilla”, según las fuentes que nuestra lectora ha encontrado en Internet, porque de ella dependen directamente las empresas que organizan el paseo, e indirectamente la imagen del principal destino del turismo de masas brasileño. Llega el viajero independiente, al que esas dos causas ni le van ni le vienen, y se encuentra con una realidad diametralmente diferente. Y aquel viajero que tiene un blog, relata lo que vio, lo que leyó y lo que aprendió. Y lo que este bloguero sabe sobre el Recife de Fora es lo siguiente:

  • el Recife de Fora es un área protegida. Solo una parte pequeña está abierta al público. Pero como los barcos llegan con centenares de turistas, estos no respetan los límites y acaban accediendo a áreas preservadas en las que no deberían estar. Los inspectores del gobierno no consiguen poner coto al descontrol.
  • los arrecifes han sido tan machacados por el turismo predatorio que apenas queda vida en ellos. Cito de una página de la Fiscalía de Bahía: “muchos turistas vuelven frustrados, porque no consiguen ver nada”.
  • todavía peor, en la misma página citada anteriormente se dice que “el mayor problema no es el pisoteo de los corales, los de la superficie ya están muertos. Lo que hay que combatir es la pesca salvaje”.
  • la Fiscalía del Estado ya impuso límites al número de turistas que podían visitar los corales por día. Esos límites fueron sistemáticamente ignorados por los propietarios de los barcos que llevan a los turistas a la zona.

Y podría seguir con el Recife de Fora pero lo dejo aquí para no aburrir a los lectores. Como me negué a hacer la excursión, no puedo dar información de primera mano. Sin embargo, y por falta de información, caí en la trampa de otra excursión parecida, a los arrecifes de Maracajau, cerca de Natal. De la forma que son descritos en la propaganda turística, alguno puede llegar a pensar que hay un pedazo de la Gran Barrera de Coral australiana en Brasil.

Lo que vi ahí ya lo conté. Gente haciendo picnic en las balsas y tirando la basura al mar. Centenares de turistas golpeando con las aletas los corales y rompiéndolos. Todo el mundo tocando los corales. Un fondo marino en el que solo se veía la arena levantada por los coletazos de los turistas y los pedazos de coral rotos flotando. Peor todavía, pasividad y connivencia total de los responsables cuando fueron avisados de lo que estaba pasando. Turismo salvaje y descontrolado. Con la connivencia de la operadora Maracajau Divers. Un turista portugués que había contratado un buceo autónomo con ellos estuvo a punto de agredir físicamente a uno de los buceadores de la empresa ante el timo tan grande que supuso el servicio que le dieron.

Por lo que he leído, la situación no es muy diferente en esa otra gran meca del turismo de masas brasileño, Porto de Galinhas. Millares de turistas que pisan los arrecifes, arrancan trozos de los mismos y dan de comer a los peces. Una vez más, con la connivencia de las autoridades.

Esta es, a grandes rasgos, mi explicación sobre las discrepancias entre lo que he escrito en este blog, y lo que se encuentra en Internet. Ojeando las páginas de una revista de viajes uno se recrea con una visión color de rosa del mundo. La realidad, afortunada o desgraciadamente, es más rica en matices.

Para el que quiera entender de forma visual lo que he intentado explicar en esta entrada, puede echar un vistazo a esta foto y esta otra; fueron hechas en los corales de Maragogi, en teoría mucho más preservados que los citados en esta entrada.

VER TAMBIÉN EN ESTE BLOG: Corales brasileños: manual de uso para turistas conscientes


Excursión a Praia do Forte desde Salvador

27 Diciembre 2007 Tony Publicado en destinos: Bahía, rincón del viajero 4 comentarios »

Nuestra colaboración de hoy en el Rincón del Viajero es de María, que nos cuenta una excursión que hizo en el día desde Salvador de Bahía a la Praia do Forte.

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EXCURSIÓN A LA PRAIA DO FORTE

[Fotografía de Mar Quiroga, reproducida bajo licencia Creative Commons]

Praia do Forte es, por lo que yo pude ver, una especie de pueblito artificial consistente en tiendas y restaurantes a lo largo de un par de avenidas paralelas. Al final de esa avenida está la playa, que se extiende hacia ambos lados, teniendo a la derecha el centro del Projeto Tamar, una ONG de protección a las tortugas marinas, y a la derecha una serie de urbanizaciones privadas nada modestas. La playa en sí es bastante estrecha, acaba en un montón de palmeras y, además de ser muy bonita, tiene una temperatura del agua que se podría considerar incluso calentita. La gente tiende a acumularse en el centro de la playa, donde acaba la avenida, por lo que, en cuanto se avanza hacia alguno de los lados, se puede estar solo con facilidad. Bañarse no es tan fácil: en el centro hay barcos de pesca amarrados, con lo que el agua no está muy limpia, y hacia la derecha, en cuanto se avanza un poco dentro del agua, el suelo se llena de rocas puntiagudas que hacen difícil avanzar, así que la gente se queda chapoteando donde el agua llega a la cintura.

En cuanto a la reserva de tortugas, es más interesante para niños que para adultos: tienen unas cuantas tortugas enormes en piscinitas, unos cuantos peces y pequeños tiburones, e incluso un estanque en el que nadan mantas que pueden tocarse. Todo en un recinto con paneles explicativos de la vida de las tortugas, algunos caparazones y, cómo no, una tienda donde pueden comprarse todo tipo de prendas y recuerdos con tortugas bordadas o dibujadas. La entrada cuesta 8 reales, y hay una entrada de 1 real que permite entrar solo a una parte previa con restaurantes. Se puede salir del recinto y volver a entrar más tarde si se pide un papelito en la salida diciendo que se volverá luego.

Para una excursión de un día la playa y el projeto Tamar son suficientes, pero si se quiere estar más tiempo, existe la reserva natural de Sapiranga, por la que se pueden hacer rutas de treking. También algunas pousadas organizan rutas por la zona a caballo, con quads e incluso en avioneta, dependiendo de gustos y presupuestos.

Para llegar desde Salvador yo lo hice en autobús desde la rodoviária, que tarda un par de horas. Hay dos compañías que llevan, siendo la más frecuente la Linha Verde, con una frecuencia horaria aproximada. Es importante informarse de si el autobús lleva o no hasta el pueblo, porque algunos de ellos paran en la autopista, a 3 km de Praia do Forte, y hay que ir después hasta el centro con una van, a 2 reales. El precio del autobús es un misterio: yo fui en uno sin aire acondicionado que me dejó en la autopista por 8 reales, pero volví desde el pueblo sin necesidad de van en otro con aire acondicionado que me llevó hasta la rodoviaria por 7 reales. También hay, como siempre, vans “ilegales” que ofrecen hacer el trayecto por el mismo precio algo más deprisa, pero es mucho más cómodo y seguro el autobús, aunque tarde unos 20 minutos más. El último autobús de vuelta a Salvador sale a las 18:30.

Más información, en la página oficial de la Praia do Forte.


Warapuru, nuevo hotel de seis estrellas en Brasil

19 Diciembre 2007 Tony Publicado en destinos: Bahía, noticias 4 comentarios »

Sin una fecha concreta definida (se habla ahora del primer trimestre del 2008), se aproxima la postergada ya varias veces inauguración del primer hotel de seis estrellas brasileño, el Warapuru en Itacaré, estado de Bahía.

De lo maravilloso que es el complejo hotelero y residencial, lo increíbles que son sus habitaciones, los detalles sobre los arquitectos, decoradores y profesionales que trabajaron en él, de todo eso que rodea la promoción de un producto de lujo no me voy a ocupar aquí. Se lo dejo a los que lo hacen mucho mejor que yo. Tampoco voy a decir aquello de que “ya era hora que Brasil tuviera un lugar así” y “va a generar riqueza” (generar, la va a generar, sin duda; el problema está en la distribución) y frases parecidas; hay que dejar algo de trabajo para el brazo periodístico de la industria turística. Prefiero ocuparme de los aspectos sobre los cuales vamos a oír hablar menos (¿o nada?): impacto ambiental, impacto social y desarrollo sostenible.

Aunque haya que buscar las noticias con lupa, el proyecto ha estado rodeado de una gran polémica por su impacto ambiental. Basta ver las ilustraciones de su página web para entender que no se puede construir un hotel fastuoso en el medio de un pedazo intocado de selva tropical sin que le salga humo a la motosierra. Por no hablar de otros problemas como la sobreexplotación de acuíferos para garantizar el suministro de agua al hotel, desplazamiento forzado de la fauna local (que incluye especies amenazadas de extinción), incógnita sobre el destino de las aguas residuales y un largo etcétera que también incluye las especiales demandas de consumo energético, alimenticio y de otro tipo generadas por un establecimiento de lujo.

El que quiera puede leer la nota de la Fiscalía del Estado de Bahía, publicada ya en agosto de 2006, explicando cómo dos de sus representantes requerían en aquel entonces la paralización inmediata de las obras del hotel para impedir “obras irregulares y degradadoras del medio ambiente” y garantizar “la protección de la zona costera y de las áreas de Bosque Atlántico”. En dicha nota queda bien claro el daño causado por la construcción del hotel a un pedazo de Bosque Atlántico que estaba en avanzada fase de regeneración.

El que quiera también puede darle un vistazo a un resumen de lo discutido en la Reunião extraordinária do Comitê Executivo com a Comissão de Acompanhamento do Warapuru e com a Coordenação Ambiental do empreendimento, que se puede consultar en la página de SOS - Itacaré. Su lectura es toda una lección sobre cómo se construye el desarrollo insostenible. Los temas son universales. Por parte de los ecologistas y representantes comunitarios, preocupación por el daño irreparable causado por la obra al medio ambiente y la fauna del local. Incertidumbre sobre la protección futura de la zona (no ha sido definido adónde irán las aguas residuales). Por parte de las autoridades y los inversores, la protección del medio ambiente que queda reducida a un trueque vergonzoso (una guardería y fondos para proyectos agrícolas para compensar la tala de árboles, y pelillos a la mar). Y algo que se cae por su propio peso: ¿no habría que haber atado todos los cabos antes de comenzar a talar el primer árbol?

Otra discusión igualmente interesante es la del impacto social de la obra. Causalmente o no, el hotel de lujo se instaló en un municipio que tiene el menor nivel salarial de toda la hotelería brasileña. Bajo nivel salarial que refleja la falta de capacitación y formación de sus habitantes. En vez de ofrecerles la posibilidad de formarse y mejorar sus conocimientos, lo que va a ocurrir es lo de siempre: mano de obra más cualificada venida de fuera que se queda con casi todos los trabajos - ciertamente los mejores -. Como os podéis imaginar, un hotel que tiene 7 empleados para cada huésped, incluyendo un mayordomo por habitación, no sale ahí contratando personas que ni siquiera están alfabetizadas. No hay, por tanto, contrapartida para la población que alberga el nuevo establecimiento. O sí la hay, pero en sentido negativo. Ya se empiezan a constatar los efectos socioambientales del flujo demográfico causado por la obra, con invasiones de terreno en todo el municipio y la eliminación de vegetación por todas partes. El alcalde de Itacaré, claro, afirma que lo que importa es la recaudación de impuestos, independientemente de que los empleos se queden con la gente del lugar o con la de fuera.

Podéis seguir, es solo buscar “paralisação” y “warapuru” en Google para ver el resto de la historia, con una sucesión de pedidos de suspensión de la obra por parte de fiscales, decisiones de jueces que anulan el pedido de los fiscales, nuevos recursos, nuevas decisiones judiciales a favor del hotel. Todos sabemos que la historia va a tener un final feliz - para los dueños del hotel -. No vale la pena continuar, porque hemos visto esta película numerosas veces. Autoridades a todos los niveles, periodistas de viajes, a todo el mundo se llena la boca a la hora de hablar de un futuro sostenible para el turismo en el país. Pero el concepto de sostenibilidad es mucho más que un eslogan. Hay que ser militante y practicarlo. No hay que aceptar que alguien le ponga el calificativo eco a algo que ciertamente lo es. A mí no se me puede caer la baba ante un proyecto como el Warapuru. Más bien, se me llena el corazón de tristeza. Hay que haber recorrido muchos kilómetros de costa brasileña para ser consciente de lo que nos estamos cargando.

P.S.: me puse a escribir esta entrada a raíz de un comentario en 53 lugares para conocer, según The New York Times sobre la perplejidad que le provocaban a Jorge Gobbi las justificativas dadas por el periódico estadounidense para la elección de Buenos Aires. Explorando esa lista del diario neoyorquino me encontré con el proyecto del Warapuru mencionado en el puesto 41 de la lista:

It ended up on several “it” lists before a single guest arrived. But the Warapuru, a lavish eco-resort, is expected to finally open next year. Designed by the London-based Anouska Hempel, the resort has brought attention to Itacaré, an under-the-radar beach town on Brazil’s north coast that draws celebrities and the elite of Rio de Janeiro.

Y si al NYT, representante de lo más lúcido de la prensa estadounidense, no parecen importarle demasiado las consideraciones ambientales (acepta lo de eco sin pestañear), no esperéis mayor sensibilidad de la prensa brasileña, que va a estar más interesada en los muebles y la decoración de los cuartos, y en el menú del restaurante. Al fin y al cabo, no podemos desdeñar los pingües beneficios que el turismo de lujo genera para quien informa sobre él.


Porto Seguro, Arraial d’Ajuda, Trancoso, Caraiva

22 Noviembre 2007 Tony Publicado en destinos: Bahía, rincón del viajero Sin comentarios »

Arantxa, lectora de este blog, estuvo en la zona de Porto Seguro en octubre, y a su vuelta nos mandó el siguiente texto para el Rincón del Viajero. Si quieres compartir datos de tu viaje con otros viajeros, escríbeme a la dirección de correo que aparece en la página de contacto del blog. Muchas gracias, Arantxa.

Porto Seguro

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ARANTXA EN LA REGIÓN DE PORTO SEGURO

Lo prometido es deuda. Te dije que te iba a escribir a la vuelta de mis vacaciones por Brasil y aquí va un resumen. Porto Seguro es un lugar con mucho turista brasileño y en estas fechas con muchos estudiantes de fin de curso. Pero no deja de tener su encanto. Si quieres coges el autobús y puedes encontrar alguna barraca de playa con muy poca gente donde se respira tranquilidad. Para nosotros la barraca Nativa era la mejor. Su dueño, un italiano, muy amable, prepara una comida buenísima. En esa zona de la playa no había mucha gente, no llegaban ni los vendedores de playa.

Desde la zona cogiendo la balsa atravesamos el río e hicimos excursiones a Arraial y Trancoso. Arraial es un sitio mucho más tranquilo que Porto Seguro, con otro nivel económico y eso se ve en sus restaurantes y en los alojamientos.

Tambien hicimos una excursión de dos días, a Caraiva. Un sitio precioso, yo hasta me emocioné cuando lo vi. En esta época hay muy poco turismo, y se respira una tranquilidad increíble. Nos alojamos en una pousada a pie de playa, la pousada San Antonio. Su dueño es un brasileño con abuelos españoles que se encarga de tener el establecimiento super limpio y coqueto. Lo encontramos lijando las sillas de la terraza. Nos cobró 40 euros por noche con desayuno incluido. Muy bien. Es un sitio ideal para desconectar y relajarte. Merece la pena quedarse un par de días. Lo peor el viaje desde Arraial en autobus (12 reales por persona) por una pista llena de baches. Hicimos tambien excursiones al poblado indígena de los indios pataxós, a un arrecife donde pudimos hacer snorkel…..y algunas más.

En Porto Seguro todas las noches hay fiestas en las discotecas de la playa y en torno a la pasarela del alcohol. El ambiente está asegurado.

Durante todo el viaje nos hemos encontrado con gente muy amable y no hemos tenido ningún susto. Nos hemos sentido seguras. Eso sí ante la duda lo mejor coger un taxi previa negociación de la tarifa.

Respecto al nivel de vida para nosotros, los que venimos desde España nos sale mucho más económico que en casa, sobre todo comer. Por cierto que la comida muy buena.

Y no me puedo despedir sin mencionar a nuestros anfitriones, los dueños de la pousada Quiosque Residence de Porto Seguro. Nos hemos sentido como en familia. En todo momento han estado pendientes de orientarnos respecto a las excursiones y los sitios que ver. Nos han dado la oportunidad de conocer y convivir con brasileños. En fín ,una hospitalidad que no se encuentra en un hotel de 5 estrellas y que nos ha integrado en el pueblo.

En resumen unas vacaciones que no olvidaremos.

Si podemos otra vez volveremos a acercarnos a Brasil para conocer otra zona de este inmenso país.


Cómo ir de Salvador a Morro de São Paulo

6 Noviembre 2007 Tony Publicado en destinos: Bahía, transporte 5 comentarios »

Muchos aprovecháis vuestra estancia en Salvador para acercaros al precioso Morro de São Paulo. Aquí tenéis explicadas las principales opciones de transporte para llegar a la isla.

EN AVIONETA

Desde el aeropuerto de Salvador, hay dos empresas de aerotaxis que vuelan hasta Morro. El trayecto dura 20 minutos y las dos empresas cobran el mismo precio, en torno a R$180 cada trayecto. Durante la temporada alta hay varios vuelos por día.

EN BARCO

Sale del Terminal Marítimo, justo enfrente del Mercado Modelo de Salvador. Hay varias embarcaciones que hacen el recorrido, incluyendo catamaranes. El viaje dura aproximadamente dos horas y hay varias salidas por día. Cada trayecto cuesta entre R$50 y $60 dependiendo del tipo de barco.

Atención, dependiendo del estado del mar, puede ser una travesía no apta para estómagos intranquilos. Las personas que se suelen marear en barcos lo pueden pasar bastante mal.

EN AUTOBÚS Y BARCO

Las empresas Aguia Branca y São Geraldo van hasta Valença, la ciudad más próxima al Morro, dando una gran vuelta. De ahí, se puede ir hasta Morro en un barco sencillo que tarda dos horas y cuesta R$4, o en una lancha más rápida que tarda 40 minutos y cuesta R$10.

También se puede ir en ferry hasta Itaparica (Terminal Bom Despacho) saliendo del Terminal São Joaquim en Salvador. Al llegar a Itaparica, usad o un autobús o una furgoneta para que os lleve hasta Valença (una hora y media), y de ahí seguid a Morro en barco tal y como está explicado en el párrafo anterior.

¿CUÁL OPCIÓN ELEGIR?

El avión es la opción más rápida, pero no sale barato. Si no sois buenos marineros, y tenéis dinero, es una opción. Después de la avioneta, el catamarán es la opción más rápida para llegar a Morro. Los que quieran ahorrar dinero a toda costa pueden estudiar las combinaciones de autobús y barco pasando por Valença.

En Morro de São Paulo: Cómo llegar encontraréis todo tipo de detalles sobre las diferentes alternativas expuestas aquí.

TAMBIÉN EN ESTE BLOG: relato: Morro de São Paulo


Reseña: Pousada Capim Santo, Trancoso

27 Agosto 2007 Tony Publicado en alojamiento, destinos: Bahía, reseñas: alojamiento 2 comentarios »

pousada Capim Santo, Trancoso

NOMBRE: pousada Capim Santo

POBLACIÓN: Trancoso, Bahía

PÁGINA WEB: www.capimsanto.com.br

EN ESPAÑOL: no

PRECIOS EN LA PÁGINA:

LOCALIZACIÓN: inmejorable, en un tranquilo callejón a escasos metros del Quadrado, la plaza histórica de Trancoso.

EL ESTABLECIMIENTO: diversas construcciones y la piscina de la pousada se disponen en torno a un frondoso jardín.

LOS CUARTOS: la suite master, en la que nos alojamos, y que es el alojamiento de más nivel de la pousada, es un cuarto amplísimo, precioso, muy agradable y tranquilo, todo de blanco, con una cama muy cómoda y un amplio y aireado cuarto de baño. Tiene televisión, DVD, aire acondicionado, ventilador, caja fuerte y minibar. ¡Y un mosquitero sin agujeros! Un lujo.

PRECIOS EN MAYO 2007: En la temporada alta la suite master cuesta R$300 por cuarto y noche. En la baja, R$250. Como llegamos en la temporada bajísima, faltando dos días para que la pousada cerrara por vacaciones, el cuarto nos salió por R$190. A todos los precios hay que añadirles un 10% de taxa de serviço.

DESAYUNO: incluido en el precio. Desayuno muy completo, con gran variedad de comida dulce y salada. Se notaba la baja temporada, muchos de los dulces eran de hacía unos días.

COMIDA: la pousada tiene un célebre restaurante (con una sucursal en São Paulo). No llegamos a probarlo.

RECEPCIÓN: correcta y un poco fría.

NUESTRA VALORACIÓN: hay alternativas mucho más baratas en Trancoso, pero decidimos aprovechar los grandes descuentos de la temporada baja para darnos un lujo. El cuarto en el que nos quedamos es una preciosidad. Pero la pousada no ofrece demasiado más allá de unos cuartos preciosos. Al final del mismo callejón en el que está la pousada hay otro establecimiento que parece bastante interesante y a precios más atractivos.

pousada Capim Santo, Trancoso