Ouro Preto es la joya de la corona de entre todas las Cidades Históricas de Minas Gerais. Declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por el fabuloso patrimonio histórico que contiene, ya ha entrado varias veces en la lista roja de la Unesco por el estado precario de conservación de sus joyas arquitectónicas.
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1. CÓMO LLEGAR:
En autobús.
- desde Belo Horizonte: la empresa Pássaro Verde tiene un autobús cada hora de Belo Horizonte a Ouro Preto. En su página web se pueden consultar precios y horarios actualizados. El viaje tarda 1 hora y 45 minutos.
- desde Río de Janeiro: la empresa Util viaja a Ouro Preto desde Río de Janeiro. En su página web se pueden consultar precios y horarios actualizados. El viaje es nocturno y tarda aproximadamente 8 horas.
- desde São Paulo: la empresa Util también viaja a Ouro Preto desde São Paulo. El viaje tarda aproximadamente 12 horas. También hace ese recorrido la Vale do Ouro, que no tiene ninguna información útil en su página web.
En vehículo particular. Se puede llegar a partir de Belo Horizonte, São Paulo o Río de Janeiro. Se aconseja redoblar los cuidados en las peligrosísimas carreteras de Minas Gerais, que tienen el triste honor de figurar entre las vías con mayor índice de siniestrabilidad de todo Brasil.
En avión. No existe aeropuerto en Ouro Preto. Los aeropuertos más cercanos son los de Belo Horizonte.
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2. CUÁNDO IR:
En Ouro Preto llueve bastante de noviembre a marzo. Entre abril y octubre las precipitaciones son escasísimas. En los meses de junio, julio y agosto el termómetro puede caer hasta los 10 grados por la noche, por lo que se aconseja viajar con alguna ropa de abrigo.
Si se va a acudir a Ouro Preto durante el carnaval, Semana Santa, Corpus Christi o el festivo / feriado del 7 de septiembre conviene reservar el alojamiento con mucha antecedencia, ya que son dos fechas en las que se concentran muchísimos visitantes en la ciudad.
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3. CUIDADO CON:
Las calles empinadas y con pavimento irregular, llevad buen calzado. Atención permanente al tráfico para evitar ser atropellados. El frío en la sierra en el invierno brasileño. La comida mineira, deliciosa y calórica a partes iguales. Las carreteras de la región, con uno de los mayores índices de siniestrabilidad de Brasil
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4. LO QUE MÁS NOS GUSTA:
La excepcional colección de arquitectura barroca colonial, la artesanía, la comida.
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5. LO QUE MENOS NOS GUSTA:
La degradación alarmante del patrimonio artístico. Estuvimos hace seis años, y lo vimos mal. Hemos vuelto ahora y lo hemos visto todavía peor (con algunas excepciones puntuales). El intenso tráfico en el corazón de la ciudad histórica (tráfico que ya ha costado considerables desperfectos a obras de arte irreemplazables).
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6. LUGARES FAVORITOS:
La maravillosa iglesia de São Francisco de Assis. El interior fabuloso de la iglesia de Nossa Senhora do Pilar. La vista de la ciudad desde la colina en la que está la iglesia de Santa Efigênia.
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7. CONSEJOS:
- para poder disfrutar de Ouro Preto de día y de noche os recomendamos dormir por lo menos una noche en la ciudad.
- la interminable sucesión de subidas y bajadas (algunas de las cuestas son inclinadísimas) hace que un recorrido por Ouro Preto canse bastante. Por ello hay que tomarse la visita con mucha calma y caminar despacio disfrutando de la ciudad. No está nada mal ir armado de un mapa para orientarse y saber hacia dónde se va.
- en un pequeño radio en torno a la plaza principal se encuentran algunas de las iglesias más bellas de la ciudad, incluyendo la de São Francisco de Assis y la de Nossa Senhora do Carmo. La iglesia de Nossa Senhora do Pilar, cuyo interior es imperdible, se encuentra en la parte baja de la ciudad, bastante alejada del resto. Si disponéis de transporte propio, vale mucho la pena subir hasta la colina en la que está la iglesia de Santa Efigênia, desde donde se tiene una hermosa vista del centro de la ciudad.
- además de las iglesias, uno de los tesoros arquitectónicos de Ouro Preto son sus chafarizes (fuentes). Hay once muy importantes, auténticas obras de arte.
- Ouro Preto es un lugar fantástico para comprar artesanía a muy buen precio. El material más característico del lugar es la pedra-sabão (esteatita), material que veréis por todas partes. Cuanto más os alejéis del centro más bajan los precios, pero al ser estos muy pequeños puede no compensar caminar demasiado para ahorrar muy poco. Delante de la iglesia de São Francisco de Assis hay una plaza en la que se monta una feria de artesanía todos los días, en ella encontraréis una variedad fabulosa de artesanía.
- junto con la artesanía en esteatita, las piedras preciosas son otra de las compras típicas de Ouro Preto. Tan pronto como os acerquéis a la plaza principal os abordarán los vendedores recomendando esta o aquella tienda. Comprad únicamente si os sentís en condiciones de conseguir evaluar si lo que os están vendiendo es genuino. El topazio imperial es una piedra preciosa que solo se extrae en Ouro Preto.
- en todo el área central de Ouro Preto hay numerosos restaurantes en los que se puede degustar la tradicional comida mineira (de Minas Gerais).
- para el que quiera visitar una mina de oro, en la antigua carretera que va de Ouro Preto a Mariana se encuentran las Minas da Passagem, en las cuales los visitantes se adentran en un vagón muy antiguo. Si no disponéis de transporte propio hay un autobús que pasa por delante de la mina, podéis solicitar más información en la Oficina de Turismo de Ouro Preto, que se encuentra en la Praça Tiradentes, la plaza principal de la ciudad.
- el voltaje en Ouro Preto es de 110 V.
- la ciudad histórica de Mariana, a escasos 20 kilómetros, es la extensión natural de cualquier visita a Ouro Preto. Se puede llegar hasta ella en autobús o en el Trem da Vale, un tren turístico que une Ouro Preto y Mariana. En su página web se pueden consultar horarios y precios actualizados. Existe la posibilidad de hacer solo la ida (o la vuelta) en tren y utilizar otro medio de transporte para hacer la otra mitad del trayecto.
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8. SALUD:
Para visitar Ouro Preto no hace falta ninguna vacuna. En las áreas rurales de Minas Gerais se han registrado casos recientes de fiebre amarilla, por lo que no estaría de más tomar la vacuna si se va a visitar la región (10 datos sobre la fiebre amarilla en Brasil).
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9. ALOJAMIENTO:
En hoteles y pousadas en Ouro Preto tenéis un listado completo de alojamiento en Ouro Preto.
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10. ENLACES:
Ouro Preto.org es la página oficial de turismo de Ouro Preto. También se pueden consultar otros portales como Ouro Preto e Circuito do Ouro Convention Bureau o Ouro Preto Turismo.
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11. PRONÓSTICO DEL TIEMPO:
El tiempo en Ouro Preto los próximos 10 días
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12. CLIMA:
Medias históricas de lluvia y temperatura en Ouro Preto.
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13. GOOGLE MAPS:
Localización de Ouro Preto. Hemos publicado también un mapa anotado de Ouro Preto.
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14. ÁLBUM DE FOTOS:





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ENTRADAS RELACIONADAS:
Fotos de Ouro Preto
Mapa de Ouro Preto
Página sobre el Patrimonio Cultural de la Humanidad en Brasil
Destinos: Cidades Históricas de Minas Gerais
Patrimonio Mundial de la Humanidad
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Hice, hace poquísimo, un recurrido por las ciudades históricas de Minas Gerais. Partí desde Sao Paulo, en autobús, con la empresa Útil, con un billete ida-vuelta en manos.
El viaje sí es bastante largo. Por lo que nos comentaban otros viajeros, en carretera se va bien hasta el último cm de la frontera paulistana. Una vez en Minas Gerais, empiezan las sierras, los caminos sinuosos y la mala conservación del sistema viario.
Se hacen tres paradas a lo largo del viaje. En la última, sentimos que el autobús (aparentemente moderno) mostraba algún fallo mecánico. El conductor, por su parte, ignoraba el hecho de que conducía la vida de casi 50 personas, y tenía intenciones de seguir viaje. Hecho que no ocurrió ya que se lo impidieron los propios pasajeros, temiendo por sus vidas. Llegamos a Sao Joao del Rei con algunas horas de retraso y en el autobús de otra empresa, que, por solidariedad corporativa, nos albergó hasta el destino.
Al ir desde Sao Joao del Rei hasta Ouro Preto – un trayecto de dos horas y pico -, nuevamente con la Útil, nuevos problemas, aún más gordos: el autobús había llegado 30 min. antes a la estación y no esperó a nadie, ni tampoco al horario correspondiente, por lo que nos dejó a todos tirados de las 2:30 de la madrugada hasta las 6:00, cuando, nuevamente, una pequeña revolución por parte de los viajeros indignados, consiguió que nos llevasen hasta Ouro Branco, un plueblucho – que no, Ouro Preto -. Una vez allá, la empresa nos informó de que ya no podía hacer nada por nadie. Otra revolución – esta vez con amenazas de proceso y la intervención policial – y conseguimos llegar hasta Ouro Preto.
Para volver, no dudamos en cancelar los billetes de vuelta, ir hasta Belo Horizonte y coger un autobús decente que nos llevara a Sao Paulo. Todo por no montarse en un autobús de Útil.
La empresa se portó de forma abiertamente negligente y desinteresada por la vida de sus clientes y, para inri, dio suficientes muestras de que no sigue y desconoce por completo el código de consumidor brasileño. Me pregunto qué hubiera pasado con un turista extranjero, que no supiera defenderse en portugués ni para llamar continuamente a la policía como forma de obligar a la empresa a que cumpla sus obligaciones más mínimas.
Bueno, dicho lo negativo, ahora toca decir un poquito de valoración personal:
Me gustó mucho Ouro Preto en su conjunto, por lo que representa y por el Barroco luso-brasileño – muy distinto al hispanoamericano -. Creo que en eso la visita a la ciudad se muestra muy interesante a los que vienen de fuera de la cultura lusitana.
Estoy de acuerdo que algunos monumentos están bastante degradados, principalmente al exterior. Por otro lado, en algunos casos he visto muestras de sensatez, en donde se ha preferido conservar lo máximo y restaurar lo mínimo. Es una concepción muy distinta a la que se suele emplear en España, pero me parece igual de válida porque no se producen falsos históricos (como en Sao Joao del Rei).
Los museos que más me gustaron fue el de la Inconfidência y el de Aleijadinho. Son muy informativos y de precios ajustados. Recomiendo visitarlos antes de cualquier otro monumento pues ofrecen un excelente panorama del contexto histórico y artístico.
Algo que no había visto hasta entonces en las ciudades históricas de Brasil, peca por el exceso y la banalización en Ouro Preto: las visitas guiadas. Me enteré de que existen guías especializados, vinculados a la UNESCO, en la ciudad, pero lo realmente asequible a los turistas son los ciudadanos comunes que se hacen de guías. No me parecen mal las iniciativas individuales, pero sí las informaciones que daban. Por ej. a Aleijadinho le pintaban como un genio, a la altura de Bernini y Miguel Ángel. Apenas se hablaba de obras de taller, por encima de la mano de un artista en especial. Además, uno termina la visita sin tenerlo claro qué le distingue Ouro Preto de una ciudad barroca portuguesa de siempre.
La visita a la Mina de extracción de oro me gustó un montón.
En definitiva, a los que buscan ahondar sus conocimientos a cerca de la historia de Brasil, Ouro Preto es un destino clave para entender el siglo XVIII.
Tony, te felicito por la foto. Es una imagen muy diferente a todas las que he visto de Ouro Preto.
Javi, qué aventura para llegar a Ouro Preto. Hoy ha salido una nota diciendo que no sé qué revista ha elegido Brasil como mejor destino de turismo de aventura en el mundo. Razones no les faltan, aunque no siempre sean positivas…
Sobre el estado de conservación del patrimonio, habiendo podido comparar dos momentos diferentes te puedo asegurar que la diferencia salta a la vista. Yo no sé si utilizan una pintura de la misma calidad que el asfalto (pésima) que a los dos años ya parece como si nada hubiera sido restaurado, pero el hecho es que Ouro Preto recuerda demasiado a Salvador, otro magnífico ejemplo de patrimonio abandonado. No sabía lo de los guías de la Unesco, qué interesante. De los guías locales espontáneos huyo como de la peste, en el 99% de los casos no son más que papagayos que repiten un texto que han aprendido lleno de lugares comunes, datos intrascendentes y mucho color (un poco parecido con los guías de monumentos en España hace 20 años. Seguro que han debido sobrevivir algunos). En Brasil todavía no he visitado un monumento guiado por un licenciado en historia del arte o alguien con un perfil parecido. Creo que te conté que en la visita guiada al edificio de la Estação da Luz en São Paulo la guía confesó que no entendía ni de arte ni de arquitectura. Creo que no hace falta añadir nada más.
Pero que Ouro Preto es impresionante, eso no se discute.
Carmen, muchas gracias.
Jeje, tus dudas, en realidade, son certezas, Tony. Que lo sepa yo – y lo estuve buscando – en Brasil no existe un grado específico en Historia del Arte y los que a ello llegan generalmente se dedican futuramente a otros campos, como el académico o el museologístico. Así, el turismo cultural en Brasil no es más que un reflejo de la dejadez popular acerca de de la conciencia histórica y de la importancia del patrimonio.
De los guías turísticos, me ocurrían siempre dos opiniones que casi nunca se encontraban, pero las veía igual de válidas: 1- Que son la respuesta natural a la demanda de guías especializados que, si existen, no se dan a conocer.
2 – Que, pese a todo, no hacen más que repetir textos. En suma, nos cuentan datos, pero no informan nada.
En España sí la cosa ha mejorado mucho los últimos años, aunque también tengo reservas, que no vienen a cuento en el momento.
Curiosamente en Tiradentes tuve la oportunidad de escuchar una visita guiada en español, impartido por una española – el acento le denotaba a leguas jeje – a una pareja de argentinos. La mujer se limitaba a indentificarles los santos que presidían los retablos y poco más (para eso están las cartelas). Una tristeza.
Indiqué la visita al Museo de la Inconfidencia porque allí al menos uno tiene la oportunidad de caminar por entre objetos y monumentos históricos sin molestarse con los guías, así como enterarse un poquito del panorama por su propia cuenta.